Araceli
M. Cantero
La Voz CatólicaSANTIAGO
DE CUBA--Para celebrar los 275 años de
su existencia, el Seminario San Basilio
de Santiago de Cuba inició el pasado
año "un espacio abierto para el
encuentro cultural."
Al crear el
aula San Basilio Magno el
Seminario quiere volver a sus raíces.
Fue fundado en 1722 por el arzobispo Fray
Jerónimo Valdés, con la aprobación del
Rey de España Felipe V constituyéndose
en el primer centro pedagógico de la
Isla.
El actual
rector es el sacerdote jesuita Joan
Rovira. Señala que durante el primer
siglo de su existencia, el Seminario no
sólo preparó a los futuros sacerdotes
cubanos sino que además, "en sus
aulas pusieron los cimientos de su
carrera profesional muchos ilustres
personajes de la zona oriental de la
Isla, entre ellos entre ellos el maestro
del padre Félix Varela, Juan Bernardo
OGaban, y José Antonio Saco."
A mitad del
siglo XIX, el arzobispo de Santiago, San
Antonio Maria Claret, decidió dedicar el
centro sólo a la formación del clero,
"con lo que lo alejó de las
cuestiones más vivas de la cultura del
momento." Pero además la guerra de
1985 había llevado al país y a la
región oriental en particular, a la
ruina económica, por lo que el
"obispo Barnada decide invertir los
fondos del Seminario para paliar los
graves daños de la contienda y el
Seminario se paraliza." Su edificio
es donado en 1907 a los Hermanos de La
Salle que llegan a Cuba para fundar un
colegio en Santiago.
En 1931, el
arzobispo Zubizarreta decide inaugurar un
nuevo edificio muy cerca de la Basílica
de Nuestra Señora de la Caridad en el
Cobre en donde el Seminario vive uno de
sus mejores momentos. "El precio que
pagó por ello," señala el padre
Rovira "es el alejamiento de los
centros culturales de la ciudad."
Esto quizás contribuyó en parte a su
traslado a la ciudad en 1968, al antiguo
convento de las Siervas de María en la
loma de los Desamparados, donde permanece
hoy. Pero en aquellos años las
circunstancias históricas del momento no
permitieron una labor cultural más allá
de la formación de los futuros
sacerdotes. Sin embargo , recientemente,
"hemos visto oportuno un contacto
efectivo con el mundo de la cultura
universitaria santiaguera," como
modo de recuperar el papel cultural
desempañado en otras épocas. Así surge
la idea del Aula San Basilio Magno: una
propuesta de tipo académico para el
encuentro cultural, el diálogo y el
enriquecimiento interdisciplinar. Tiene
programados temas religiosos, éticos y
cubanos a cargo de reconocidos
especialistas. Las sesiones, abiertas al
público, tienen lugar los primeros
miércoles de cada mes en distintos
locales de la ciudad. A. CANTERO
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