| La
guaguita blanca de la Virgen ha recibido
muchos saludos en sus recorridos por La
Habana 
Araceli
M. Cantero
La Voz Católica
LA HABANA,
Cuba.- Ha sido el chofer más afortunado
de Cuba y su guaguita blanca la que más
saludos ha recibido por las calles en los
últimos meses. El padre Santiago
Fernández ha sido el compañero
inseparable de la virgen de la Caridad y
con ella ha recorrido todos los barrios
de La Habana.
"La
gente nos reconoce y nos saluda,"
dice el sacerdote.
"Mira,
ahí va la virgen, les oimos decir,
mientras se santiguan."
Por la
noche, el sacerdote enciende la luz
interior del del camioncito y la imagen
de la Virgen se puede ver desde afuera.
Durante le día, el mensaje pintado sobre
la carrocería, sirve de alerta para la
gente.
"Con la
Virgen de la Caridad esperamos al
Papa," va predicando en silencio el
automóbil cerrado. El gobierno no
permite que la imagen vaya al descubierto
sobre un vehículo, pero la gente pronto
supo identificar a la la diminuta y
discreta viajera.
"Ahi va
la Virgen de la Caridad! Dános paz,
danos salud", le gritan al pasar.
El padre
Fernández estuvo encargado de trasladar
la imagen peregrina de la Virgen en su
recorrido de las parroquias, templos o
comunidades. En algunos lugares se
quedaba un día, en otros más tiempo. Y
en cada sitio tenía lugar una misión
con distintas actividades y muchas
visitas.
"En
sólo un dían han pasado por aquí unas
15,000 personas," senaló el
párroco de la Iglesia de San Agustín,
Mons. Carlos Manuel de Céspedes.
"La Virgen ha convocado a todo un
mosaico de personas, desde jineteras, a
miembros del partido, disidentes,
católicos prácticos y hasta
borrachos." Una de las personas que
fue a visitarla le confesó que "yo
soy atea padre, pero también vine a ver
a la Virgen.
|