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Cruzaron la trocha... de la fe

Araceli M. Cantero
La Voz Católica

CIEGO DE AVILA, Cuba.-- A Teresita Armas se le parte el corazón cuando le piden medicinas y no las tiene. Para no decir que no, les dice"vengan otro día."

Y la gente sigue acudiendo al pequeño dispensario de Caritas en el que trabaja con su esposo Roberto. El fue ingeniero de la industria pesquera hasta el 96, pero a petición del obispo Mons. Mario Mestril, lo dejó todo para encargarse de Caritas en la diócesis.

El matrimonio tiene tres hijos y siempre se mantuvieron en la Iglesia. Y recuerdan que cuando en 1980 anunciaron que se casarían por la iglesia, la gente les decía que estaban locos.

"Lo hicimos con mucha fe en Dios y la fiesta fue grande y públicamente," dice Teresita. Pero añade que no hubo consecuencias, aunque "al hacer los estudios siempre teníamos que decir la creencia religiosa." Ella recuerda que sólo eran tres cristianos en su curso.

Como en todas las diócesis, la labor de Caritas no es sólo repartir cosas. Porque además no las hay. Es organizar y motivar a los voluntarios para visitar a los enfermos y mantener algunos proyectos, y es ante todo escuchar a la gente y hasta darle un abrazo. "Después de hablar me dicen que se van más tranquilos."

Ciego de Avila es una diócesis joven creada en febrero de 1996. Además del obispo son cuatro sacerdotes, cuatro diáconos y ocho religiosas, para atender una población de 430,000 habitantes en una superficie que no llega a los 8,000 km. En 1996 la diócesis realizó 2,345 bautizos.

Situada en el Centro del país, Ciego es históricamente zona de frontera ya que su "territorio se estrecha creando la trocha militar más importante," explica Hernán Moya Gayardo, un laico que además de ingeniero civil es el Canciller de la diócesis.

"Cruzar la trocha significaba llevar la guerra a todo el país," señala. Y es lo que pasó en la guerra de 1895 cuando los mambises lograron cruzarla.

Hernán Moya está casado con Ana y tienen tres hijos y varios nietos. Dice que es canciller a petición del obispo. "La forma de trabajar es distinta y obviamente uno se siente más realizado."