Mientras los sacerdotes predican desde el púlpito, los laicos
predican con su vidas, practicando en el trabajo lo que oyen y profesan cada domingo. Así
es precisamente como evangelizaban su mundo los primeros cristianos. Los Hechos de los
Apóstoles nos dicen: "No por las palabras, sino por las obras."
"No se adapten a este mundo; al contrario, sean reformados por la renovación de
su entendimiento para que sepan distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo
agradable a él, lo perfecto," escribe San Pablo en su primera epístola a los
Romanos (Romanos 12:2).
¿Hablan tus buenas obras por ti en tu trabajo? ¿Son tus prácticas de negocio éticas
de acuerdo a los Diez Mandamientos y a la ley del amor? ¿Practicas la paciencia y la
caridad con tus compañeros de trabajo? ¿Rechazas dañar la reputación de alguien no
haciéndote eco de rumores malintencionados? ¿Vas más allá de tu obligación ayudando a
tus jefes y compañeros a terminar el trabajo? ¿Qué haces para convertir la "jungla
de allá fuera" en el Reino de Dios?
Aunque suene difícil, ésa es la misión de los católicos laicos. Ustedes son los
grandes evangelizadores, cuyos ejemplos les van a hacer decir a los demás: "Mira
cómo se aman esos cristianos". Su trabajo es difícil, porque cada día se enfrentan
a las tentaciones de mil diferentes maneras, las peores son el miedo: miedo a decir su
verdad, a hacer cambios; y la complacencia: así es como se hace... todo el mundo lo
hace."
De hecho, es más fácil ser cristiano en la Iglesia que fuera de ella. La práctica de
un sistema de valores tan radical como el cristianismo necesita refuerzo no sólo los
domingos, sino de los compañeros también. Es por eso que la Arquidiócesis de Miami
auspicia organizaciones de profesionales laicos para ayudarlos a vivir su compromiso en la
esfera de trabajo.
Tenemos la Liga de Médicos y Dentistas Católicos; de Abogados Católicos; Educadores
Católicos; Directores de funerarias; de Oficiales de la Policía y Bomberos; Magnificat,
un grupo para mujeres, y un grupo que combina a profesionales financieros y legales y los
reúne una vez al año para un día de retiro.
Algunos grupos como el Magnificat se reúnen cada mes para orar, para charlas y para
compartir experiencias. Otros se reúnen una vez al año, en ocasiones especiales: la Misa
Roja para profesionales legales; la Misa Blanca para los trabajadores de la medicina; una
inauguración del año escolar para los que trabajan en la educación pública y
parroquial.
Aunque algunos de estos grupos puedan ser más activos que otros, la meta de todos es
ayudarles a ser mejores católicos, lo cual a su vez se revierte en mayor conciencia
profesional y ciudadana.
Estos grupos les ofrecen a los profesionales una oportunidad de reunirse con sus
compañeros; examinar temas que les afectan en su vida profesional y unir fuerzas para
ayudar a toda la comunidad.
Si eres un profesional católico que busca orientación y la presión de grupo
correcta; si te sientes llamado a hacer más que asistir a misa los domingos, te insto a
que llames y te unas al grupo adecuado para ti.
Después de todo el cristianismo significa colaboración comunitaria. Todos necesitamos
la ayuda de nuestros hermanos y hermanas para realizar el trabajo de Dios en el mundo.
Lista de los grupos de profesionales católicos, sus capellanes y
coordinadores:
- Catholic Fire Services, padre Thomas Engbers: 305-751-0005
- Catholic Law Enforcement Ministry, padre Paul Edwards: 954-434-3777
- Catholic Educators Guild: Mons. William McKeever: 305-649-5464
- Catholic Funeral Directors, padre Andrew L. Anderson: 305-759-4531
- Catholic Lawyers Guild, padre Andrew L. Anderson: 305-759-4531
- Catholic Legal and Financial Professionals, Patrick Hefferman (305)
762-1080
- Catholic Physicians and Dentists Guild, Dr. Rolando de León
(305)-854-2899
- Legatus (para ejecutivos de alto rango), Howard McKinley: 404-256-9489