SECCIONES

punto.gif (910 bytes)Arzobispo

punto.gif (910 bytes) Al margen

punto.gif (910 bytes) Hace 20 años

punto.gif (910 bytes) Opiniones

punto.gif (910 bytes) Sociedad

punto.gif (910 bytes) Familia/juventud

punto.gif (910 bytes) Cultura

punto.gif (910 bytes) Iglesia

punto.gif (910 bytes) Cuba

punto.gif (910 bytes) Eventos

punto.gif (910 bytes) Enlaces

punto.gif (910 bytes) Correo

punto.gif (910 bytes) Archivo

Portada

Cuba
 
Cuba: un pueblo catolizable

 

TOLEDO, (ZENIT).- Durante sur reciente visita a España,el obispo de Camagüey dijo que el mayor don de la Iglesia cubana es el donde la unidad.

adolfo.JPG (7560 bytes)

Monseñor Adolfo Rodríguez Herrera, tuvo un en cuentro con los diferentes líderes religiosos en Toledo, España enelque afrontó los efectos de la visita del Papa a Cuba, el reto que ha significado para el gobierno de Fidel y el impulso que ha dado a loscatólicos. Dijo que la visiata de Juan Pablo II no sólo ha significado un reto para el gobierno de Fidel Castro, sino que ha servido para presentar grandes alternativas a la Iglesia católica en el país caribeño.

Monseñor Rodríguez, fue el último obispo ordenado por el Papa Juan XXIII y el padre conciliar más joven del Vaticano II.

«Yo creo que ha sido una advertencia y un reto muy serio para la Iglesia cubana --explicó--, pero también para un sistema, por todos conocido, que ha querido buscar la evolución del hombre, la creación del hombre nuevo, por los caminos extraños del ateísmo."

Durante una entrevista para RadioSantaMaria aclaró que la visita es un aviso que viene de parte de Dios a la Iglesia para que afronte sus nuevos retos, así como paralos que rigen los destinos de ese pueblo».

El obispo de Camagüey, de 74 años de edad, explicó asimismo que el viaje papal sobrepasó todas las previsiones hechas por el episcopado cubano. Sobre todo, teniendo en cuenta las dificultades que experimenta la Iglesia local y que se deben particularmente a la falta de sacerdotes, escasez y situación deplorable de los templos, y ausencia de formación religiosa en el pueblo cubano.

No obstante, para monseñor Rodríguez Herrera, hay un elemento que explica la extraordinaria acogida que el pueblo cubano dispensó al Santo Padre: «nos reveló algo que intuíamos, pero que no habíamos tocado: el pueblo cubano quizá no es católico, pero sí "catolizable", quizá no es religioso, pero sí "religiosizable"».