Durante 200 años después de que simbólicamente en
1567, el conquistador Pedro Menéndez Avilés plantara la enorme cruz sobre las arenas de
la Bahía de Biscayne, cerca del centro de Miami, fuimos una entidad en el sur de la
Florida, que fue trasladada de una a otra jurisdicción eclesiástica, por una sucesión
de diócesis y obispos:La diócesis de Santiago de Cuba, la diócesis de La Habana, la
diócesis de Louisiana, la diócesis de Mobile, y finalmente la de Savanah. Y nadie, nadie
nos quería!
Pero el Espíritu Santo, cuyos caminos no son siempre nuestros caminos humanos, estaba
calladamente y con poder, preparándose para hacer grandes cosas en La Florida. Esta
acción divina del Espíritu Santo se hace evidente si damos un vistazo a algunos de los
líderes episcopales que Dios hizo surgir durante la corta historia de 120 años como
Iglesia de la Florida
.
Primero fue el nativo francés Agustín Verot
En 1870 se
convirtió en el primer obispo de la nueva diócesis de San Agustín que abarcaba
prácticamente todo el estado de La Florida. Este gran hombre recorrió el estado de La
Florida en coche de caballos, con un puñado de sacerdotes y religiosas, estableciendo los
cimientos para la gloriosa iglesia que hoy contemplamos.
El intrépido irlandés, obispo James Curley, (cuarto obispo de San
Agustín, 1914-1922), famoso por la manera en que enfrentó lo que los obispos americanos
de la época llamaron la ola de anticatolicismo que asolaba al país,
Otro gran líder, obispo Patrick Barry, (1922-1940) también irlandés,
por quien fue nombrada la Universidad de Barry.
En 1940, el nombramiento fue para un norteamericano, indicio de la madurez
de la Iglesia y de que al final la Iglesia de La Florida deja de ser territorio misionero.
Así llega el visionario Joseph Hurley,(1940-1957), de distinguida fama como diplomático
vaticano
Supo anticipar la era tecnológica e industrial que sería atraída al
soleado estado, y la consecuente explosión demográfica. Vió la posición clave del Sur
de la Florida como puente al inmenso continente Latinoamericano, factores no imaginables
en su época
Además de concederle una visión profética, el Espíritu Santo le dio
el carisma práctico de una gran astucia en el campo de bienes raíces. El obispo Hurley
atravesó lo ancho y largo del estado, seleccionando y comprando parcelas de 10 o 15
acres, en zonas aún sin desarrollar
importante dimensión de la grandeza de nuestra
diócesis hoy
Fue muy exigente financieramente con sus párrocos y fieles
Con
todo ello, nos dejó un gran legado. En 1958 había ya 53 parroquias en lo que 50 años
antes sólo había tres.
Hace 40 años, un audaz obispo auxiliar de Pitsburgh lleno de energía fue
entronizado como primer obispo de Miami con la responsabilidad sobre los 16 condados más
al Sur del Estado de La Florida. Su profunda fe y celo sin límites llevaron a Coleman F.
Carroll ( 1958-1976 a elegir el moto Primun Regnum Dei, el Reino de Dios
Primero, lo que implementó en alto grado al frente de 53 parroquias, 65 sacerdotes y
180.000 católicos
En los primeros 10 años construyó 58 iglesias, creó 45 nuevas
parroquias, 9 colegios secundarios y 17 elementales
Y por si fuera poco, enfrentó
los problemas sociales de su tiempo: la llegada de miles y miles de familias cubanas
escapando del comunismo ateo y destinadas a enriquecer maravillosamente nuestra iglesia
local. La joven diócesis estuvo allí para recibirles y ayudarles
Para el crédito
de todos la iglesia surgió fuerte y vibrante y en 1968
fue elevada al rango de
archidiócesis, abarcando la original diócesis de San Agustín y a las dos nuevas
diócesis de St. Petersburg y Orlando
El Espíritu Santo, en 1976 nos envió al arzobispo Edward McCarcy, un hombre
bondadoso y callado, dotado con los carismas que se necesitaban: dar forma pastoral al
enorme marco eclesiástico que heredaba
Profundamente espiritual
era
consciente de viento de Pentecostés que soplaba en la Iglesia resultado del Concilio
Vticano II y se dedicó a implementar sus decretos. Vio con claridad el papel esencial del
laicado
Introdujo el Diaconado Permanente, estableció el Centro de Enriquecimiento
Familiar, fomentó la Renovación Carismática y los grupos de oración. Estableció un
programa innovador de Ministerio Laical
Reintrodujo el concepto de evangelización
en toda la diócesis
Nos reunió por miles, como iglesia, en el Festival de la fe,
en el Orange Bowl, en el Centro de Convenciones, en el Marine Stadium y el Hipódromo de
Hialeah, como Sínodo Archidiocesano y para orar con el Papa, a quien convenció para que
viniera
Todo esto nos dió un sentido de identidad católica y de orgullo en
nuestros logros
Los frutos del Espíritu presentes a través de este hombre de
espíritu son palpables y visibles ante nosotros.
Hace tres años, en 1996 el Espíritu Santo nos envió a John Clement
Favalora
El no es historia todavía
pero dos nuevas escuelas secundarias y
cuatro elementales en tres años evocan el espíritu de Coleman F. Carroll. Sus salidas de
la ciudad hacia los suburbios y los barrios, sin otra agenda que animar a sus sacerdotes
nos hacen pensar en el carisma de Patrick Barry. Su casi obsesión por las vocaciones al
mirar hacia el futuro y ver nuestras necesidades nos recuerdan el carisma de Joseph P.
Hurley. Y el celebrar este día y conferir la medalla Primun Regnum Dei a los
laicos de la Arquidiócesis nos sugiere algo del carisma de Edward A. McCarthy.
Sí, mi querido pueblo de Dios, el Espíritu sopla en esta tierra.Sí,
verdaderametne el Señor está presente en este lugar.