Crece
en Broward Hispanic Unit
Los hispanos pueden recibir ayuda gratis gracias a esta agencia en la
zona de Hollywood
Edith A. García
La Voz Católica

HOLLYWOOD - Como un rayo de esperanza Hispanic Unity of Florida, ilumina el futuro de
los inmigrantes del Condado de Broward.
A las puertas de esta agencia de servicio social localizada en Hollywood, tocan
inmigrantes hispanos, haitianos y cubanos; jóvenes y adultos en busca de múltiples
servicios. Allí encuentran acogida porque no es el hecho de que puedan comunicarse en su
lengua, "sino que detrás hay una riqueza cultural. Y eso es lo que les ofrecemos en
Hispanic Unity", afirma la psicóloga Sandra Sánchez coordinadora del departamento
de salud.
A lo largo de los 16 años de servicio Hispanic Unity ha ido creciendo al mismo ritmo
de las necesidades de los nuevos inmigrantes. "Nosotros somos un punto
intermedio", dice Sánchez, en la vida de estas personas. Muchas acaban de llegar, no
hablan inglés, tienen temor, o no saben a donde acudir en busca de ayuda.
Entre las agencias que dan servicios a los pacientes infectadas con el virus del
Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, SIDA, Sánchez dice que, Hispanic Unity es la
única institución en el Condado de Broward que ofrece un ambiente culturalmente
sensible. "Esto puede ser determinante en la vida de estas personas".
A través de varios programas Hispanic Unity brinda ayuda económica, orientación,
alimentos, consejería y apoyo a más de 40 hombres y mujeres infectadas con el virus.
Pero además cuentan con un espacio donde pueden expresar "libremente" sus
problemas, miedos y alegrías.
El departamento de salud de Hispanic Unity tiene además un programa de prevención del
SIDA, enfermedades sexualmente transmisibles y tuberculosis que se difunde en la comunidad
hispana a través de charlas en las iglesias, escuelas, organizaciones sociales,
culturales y deportivas.
Hispanic Unity también acaba de abrir una clínica ya que la mayoría de sus clientes
no tienen dinero para pagar un médico, no cuentan con un seguro de salud, no hablan
inglés, y desconocen los servicios médicos gratuitos que existen en Broward.
La clínica funciona todos los días de nueve de la mañana a cuatro de la tarde y
varios sábados al mes. Gratuitamente se hacen exámenes de colesterol y glucosa, se les
toma la presión arterial y se les orienta y refiere de acuerdo a cada caso.
Para los primeros años del próximo siglo, la mitad de la población de Broward será
hispana. "Hay que cuidarlos", dijo Sánchez. |
Juntos combaten la soledad HOLLYWOOD
- Para Ismael Ipaguirre, peruano de 82 años, la vida empezó a tener otro color y sabor
desde que comenzó a frecuentar el programa para personas mayores de Hispanic Unity.
"Estoy muy contento porque me distraigo, y me siento útil", asegura Ipaguirre.
Ipaguirre dice que a pesar de tener cinco hijos la soledad es lo que más le
afecta. "En este país este es el peor de los males". Cada uno hace su vida y
los viejos tenemos dos alternativas o "nos sentamos a esperar la muerte o buscamos en
que entretenernos". Ipaguirre escogió la segunda opción y desde que llegó a Miami,
hace 9 años no ha dejado de estudiar inglés y trabajar, a pesar de estar jubilado.
El programa de personas mayores de Hispanic Unity que comenzó hace dos años
tiene una gran acogida entre los hispanos de Broward. Más de 50 adultos participan
diariamente de las actividades de este programa.
"Todos los días miraba que unos viejitos se pasaban el día observando a
los que entraban y salían de Hispanic Unity, hasta que un día les organizamos y surgió
el programa", dice Malena Castillo, educadora de salud y supervisora del programa
para personas mayores.
El día empieza para ellos a las 8:30 de la mañana con una sesión de
ejercicios que imparte la voluntaria cubana Elia Cintra, a quien todos le llaman Lili.
"Al principio todos se quejaban que les dolían los huesos y los músculos,
pero poco a poco se han ido dando cuenta de los beneficios de la gimnasia", subraya
Lili.
Ella además está a cargo de los viernes sociales y culturales.
"Escuchamos música, bailamos y debatimos sobre las costumbres de nuestros
países". Lili también está jubilada, pero prefiere seguir ayudando a los demás y
trabajar.
Posteriormente reciben clases de inglés con el propósito de prepararles para
el examen de la ciudadanía. Para Castillo lo más importante es que estén "física
y mentalmente activos". Y en la tarde participan de charlas sobre temas de la tercera
edad.
También se les sirve el almuerzo. Los que pueden aportan con 40 centavos de
dólar. Los alimentos que reciben son bajos en sal, colesterol y grasa. "Es una dieta
especial para personas mayores", asegura Castillo. Edith A. García. |