OAKLAND PARK-- No tenía a donde
ir, pero Roseline Norelus y otras 13 mujeres y sus hijos han encontrado ayuda en
Providence House, un nuevo programa de la Arquidiócesis de Miami.
Algo así le ocurrió a Gina Perkins, quien con sus cinco hijos encontró un nuevo
hogar temporal en una casa refugio que administra la Iglesia Católica en Borrad.
Para su inauguración estuvo presente le arzobispo John C. Favalora en cuyo moto
episcopal "Dios proveerá" se inspiró en nombre del edificio que compró el
edificio para asistir a los desamparados.
"Esta institución es un ejemplo de nuestra preocupación por los serios problemas
sociales en nuestra comunidad",dijo el Arzobispo.
Gracias a los donantes y a los sacerdotes de Broward que tomaron la iniciativa hace 10
años, Providence place es un sueño hecho realidad, dijo el obispo auxiliar Thomas
Wenski, director de Caridades Católicas en la Arquidiócesis de Miami.
En febrero de 1996 los oficiales de Oakland Park dieron su aprobación al proyecto. La
división de Broward de Caridades Católicas, bajo Vicky Kaufman, fue elegida para
diseñar, administrar y equipar el programa.
Durante el acto de inauguración Kaufman dio las gracias a los donantes que ayudaron a
recaudar $1.4 millones de dólares para el local y otras donaciones por valor de 200.000
dólares.
Y para significar que muchas otras organizaciones del Condado están colaborando con el
proyecto, durante el acto de dedicación recibieron una pieza de un rompecabezas y todos
juntos lo completaron.
"Esto es para no olvidar que estamos implicados todos en esto", dijo Kaufman.
Entre las organizaciones presentes estaban : United States Department of Housing and
Urban Development, The Florida Department of Children and Families, The Broward County
Commissioner's Board, United Way of Broward, Broward Human Services Department, Shepherd's
Way Shelter, the Broward Coalition for the Homeless and Holy Cross Hospital.
Cuando hace dos años se bendijeron los terrenos para elproyecto, se liberaron varias
mariposas, como símbolo de esperanza.
"Hoy se empiezan a abrir sus capullos", dijo Kaufman.
"Este local será como un capullito para las mujeres y para sus hijos. Para
ayudarles a nutrirse y a capaciatarse y que puedan un día volar y ser miembros exitosos
en la comunidad".