María Cristina Acosta
Cuenta con una larga experiencia como sicóloga y terapeuta familiar en Cuba.
Mi hijo Tristán de cuatro años me preguntó: Si Dios es Amor, en el día
de los enamorados ¿qué nos regala? Yo no supe responderle, por eso le escribo para que
me ayude.
Querido Tristán: Quiero que sepas que el mayor regalo que Dios nos ha dado es la
familia. Dios expresó y materializó su amor en la Sagrada Familia.
Dios quiso que su Hijo naciera y creciera en una familia y así nos enseñó todo el
amor que tenemos y debemos darnos como familia.
Una familia debe estar llena de amor. Con el amor se regala la felicidad, la dicha, la
paciencia, la ternura, la valentía , la humildad, la sabiduría y la vida misma.
En el ser humano hay tres sentimientos primarios: el miedo, el odio y el amor. El niño
al nacer lleva consigo estos sentimientos que crecerán a lo largo de su vida según
su historia personal y familiar. Si desde pequeños a nuestros hijos les damos amor,
protección, cariño y paz, les damos la seguridad . Crecerán como hijos de Dios en el
amor. El niño aprenderá y desarrollará el amor como una expresión estable de su
personalidad. Será seguro de sí mismo, podrá ayudar a los demás, se trazará metas
estables y conscientes y podrá desarrollar otros procesos y características de su
personalidad como Dios lo quiere en su plan de vida.
El miedo como sentimiento primario, si aparece en su primera infancia como
característica de su educación y personalidad, sólo ayudará a desarrollar rasgos de
inseguridad,
dependencia, sufrimiento, angustia e incertidumbre.
Recordemos que el temor espera siempre el castigo y ¡qué triste es crecer en el temor
!
El odio es el sentimiento más destructivo que se puede desarrollar en el ser humano.
El odio nos hace ruines, perversos, crueles y hasta criminales; al destruir, nos
autodestruimos.
Sólo mencionar esa palabra en nosotros nos aleja de Dios. Nos convierte en personas
intrínsecamente perversas. El odio lleva consigo la envidia, la avaricia, la opulencia,
la mentira, la crueldad. Por odio Caín mató a su hermano. Por odio se han cometido en
este siglo que concluimos, las crueldades más grandes en la historia de los pueblos, las
familias y los seres humanos. Para evitar todo esto Dios nos enseña que EL es todo amor y
que sólo el amor llena la vida de paz, perdón y vida misma.
Por eso querida madre, en estos días de todo amor, te invito a que tomes la Biblia y
le leas a tu hijo de la forma más sencilla, la primera Carta de Juan. Allí la palabra de
Dios te dará la respuesta a muchas verdades que día a día encontramos en la vida. Allí
Dios nos enseña y nos da la fuerza y la sabiduría para vivir, dar y saber recibir su
amor.
Por eso querido Tristán el mejor regalo que Dios te ha dado y nos ha dado a todos es
tener una familia donde reine el amor, la fe y la esperanza.