Eva Leivas-Andino
Miembro de "In all ways our children" Task Force de la Arquidiócesis de Miami y
Coordinadora Hispana de 'Project YES'
Hace unos días escuché esta frase "la gente joven no tiene ni
dirección, ni propósito en sus vidas".
Me quedé pensando en estas palabras y lo comenté con mi hija
Victoria, la cual me recordó a un grupo de jóvenes que conocimos hace varios años.
Fue un domingo en mi parroquia San Agustín, en Coral Gables. Dos o
tres muchachas y muchachos hablaron en todas las misas y pidieron donaciones para un viaje
a la República Dominicana.
Explicaron que todos los años este grupo de jóvenes viajaba a los
lugares más recónditos y rurales de la República y permanecía allá por dos semanas
construyendo acueductos y carreteras. Me quedé muy impresionada por la forma en que se
expresaron y la pasión que manifestaron por su trabajo misionero.
Estos muchachos, la mayoría entre 17 y 25 años habían formado un
grupo llamado LIFO/ Living Instruments for Others (instrumentos vivos para otros).
Durante el año organizaban distintas actividades para recaudar fondos
y la parroquia de San Agustín les permitía hacer una colecta anual durante las misas
dominicales y una venta de pasteles. Con el dinero recolectado y con las contribuciones
personales de cada uno de los miembros del grupo, se trasladaban a Santo Domingo.
Al paso de unos meses tuve la oportunidad de visitar a dos de los
muchachos, que habiendo pedido permiso en sus trabajos, se mudaron por un año a una de
las regiones más pobres de la isla, para compartir con los habitantes de esa región:
comida, vida y amor. Vivían humildemente, sin agua corriente y electricidad. No admitían
elogios, después de todo decían, todo el pueblo vivía en las mismas condiciones o
peores y no tenían la posibilidad de regresar a Miami después de un año; seguirían
viviendo allí el resto de sus vidas.
Un tiempo después, Victoria se unió al grupo de LIFO en la República
Dominicana. Regreso durante varios veranos y siempre fue conocida como la más joven del
grupo. Fue ella, en realidad, quien me dio la idea para este artículo cuando me recordó
la entrega, el espíritu de sacrificio y la dedicación de aquellos jóvenes que por su
compasión y generosidad dejaron una marca imborrable en la vida de cuantos se les
acercaron.
Hay muchos otros grupos de jóvenes que ponen cada día la alegría,
energía y vitalidad de la juventud al servicio de otros más necesitados. En países de
Latino América y el Caribe se les ve con esa exuberancia contagiosa del que esta
realizado como ser humano y cristiano, porque vive lo que predica y como dicen en ingles,
"camina el camino". Me asegura mi hija que este es el más auténtico mensaje de
Jesús, el del amor.
Si quieren más información sobre LIFO, pueden llamar a St.
Agustine Catholic Church and Student Center en Coral Gables al (305) 661-1648. Que Dios
los bendiga a todos.