MIAMI-- Su arte ilumina los templos y nos invita a orar.
Al menos es la intención de este artista local cuyos vitrales decoran docenas de
templos en el Sur de la Florida.
"Los vitrales atraen la atención de los fieles. Son un mensaje de serenidad y paz
que conduce a un nivel más profunda de intimidad con Dios, explica el artista católico
Karel Dupré, quien desde 1969 vive dedicado al arte sacro desde sus estudios en la zona
norte de la ciudad de Miami .El y su esposa Lea hacen todo el proceso, desde el diseño
del vitral hasta su colocación en templos o sinagogas. Y lo hacen en el estudio adyacente
a su casa, un amplio espacio en dos niveles en donde hay lugar para las láminas de
cristal, las mesas iluminadas, y los instrumentos con los que se corta el vidrio, se
pinta, se cuece en hornos de alta temperatura y se hace la soldadura y limpieza del vitral
ya terminado.

"Es un proceso largo y delicado, explica Dupré quien aprendió este arte con
varios expertos antes de establecer su propio negocio.
Todo empieza con el diseño del artista que después se amplía sobre papel de estraza.
Se cortan las formas geométricas marcando los colores. Se seleccionaba las láminas de
vidrio se cortan. y se unen formando el diseño total.. Entonces empieza la pintura del
vidrio sobre un mesa iluminada. Esto lleva varias etapas en que se pinta y se cuece a alta
temperatura, lo que abre los poros del vidrio y la pintura queda atrapada dentro. Después
hay que limpiar los residuos y unirlo todo y soldarlo. Son 12 pasos a lo largo de varios
días.
Dupré s inició en el arte de los vitrales casi por casualidad. En su juventud le
gustaba hacer diseños de arte y alguien le hizo notar que parecían vitrales "porque
no me gustaba mezclar colores y usaba líneas negras para separar las imágenes".
Estudio arte en una academia de Lobaina y en la Escuela de Arte St. Luke en Bruselas. Pero
cansado del ambiente artístico de Europa se lanzó a la aventura y marchó a Africa con
un proyecto del Gobierno en el Congo a iniciar una plantación.
"El contacto con Africa, la gente, la tierra, el colorido, fue para mí como un
volver a nacer", recuerda. La situación política se puso mala y estuvo tres veces a
punto de perder la vida por lo que regreso a su país cuatro años después. Tenía 33
años.
Dice que no fue fácil buscar trabajo y decidió marchar a Canadá en donde hizo de
todo mientras buscaba un lugar en donde trabajar como diseñador de vitrales.
Hizo la conexión a través de un sacerdote y empezo a realizar el sueño que buscaba.
Un año después consiguió trabajo en los Estados Unidos, en la ciudad de St. Luis y dos
años después logró entrar en los Estudios Willet en Filadelfia. Esta experiencia le dio
la seguridad que necesitaba para un estudio propio.

A través de contactos logrados en revistas de arquitectura y arte sacro, logró el
contrato para un vitral en una sinagoga de Miami en 1969. Le gustó la ciudad y desde
entonces reside aquí.
Los pedidos de vitrales para iglesias católicas se iniciaron con la parroquia de San
Hugo en Coconut Grove y desde entonces su arte puede verse en las iglesias de Epiphany,
Nativity , San Joaquín, Nuestra Señora de Haití, y Nuestra Señora del Líbano, el
Sagrado Corazón y la misión de la Milagrosa, entre otras. Además Karel y Lía hacen
estandartes, diseñan altares y tapices y arreglan vitrales antiguos y mosaicos, como
hicieron par la nueva parroquia de Santa Agueda.
En total su arte puede verse en unas 13 iglesias y templos en 18 estados.
Para información (305) 576-7734 o en sacrat@hotmail.com