Araceli M. Cantero
La Voz Católica
MIAMI-- Valiéndose de unas cuantas marionetas Karen Whiting y un equipo de jóvenes de
la parroquia de San Juan Neumann transmiten el mensaje del Evangelio.
"Es una manera de enseñar a niños y grandes a prestar atención a los personajes
de la Biblia y su mensaje", dice Whiting que es autora de varios libros y recorre la
nación dando talleres sobre este modo de apostolado.
Ella no sólo ha creado a sus simpáticos personajes sino que también ha inventado
perqueñas marionetas que se mueven con los dedos de la mano y permiten a los más
pequeños iniciarse en este tipo de presentación.
"Las marionetas nos ayudan para que la gente acepte con más facilidad las
verdades de la Biblia", explica Whiting.
"Hasta los niños pueden usar marionetas para expresar su fe", explica.
Y dice que sus muñecos pueden ayudar a entrar en el espíritu del Jubileo: "es un
modo de llevar a todos la buena noticia de Jesús".
Su familia lleva haciéndolo 10 años. Todo empezó cuando una de sus hijas fue a una
experiencia misionera en la que se usaban marionetas para enseñar a los niños.
A su regreso se lo contó a su madre y decidieron hacer algo semejante . Whiting, que
entonces vivía en Conneticut, participó en talleres, aprendió ha hacer los muñecos con
expertos del conocido programa de televisión muppet Show y se ha convertido
en autora de varios libros en inglés que enseñan este valioso arte aplicado a la
evangelización. Algunos títulos includen : Las Bienaventuranzas, los Diez Mandamientos y
Finger Puppet Mania sobre las diminutas marionetas que se manipulan con los
dedos de la mano. Los libros ofrecen los patrones sobre cómo crear los muñecos de
fieltro y también actividades con diversos personajes de la Biblia.
Estos personajes a veces son animales. Por ejemplo, tomando pasajes de los salmos, una
vaca o un cerdo se convierten en los protagonistas. "Se puede enseñarles a los
niños sobre generosidad... porque la vaca comparte su leche," dice Whiting. O sobre
nutrición "porque el cerdo selecciona muy bien sus alimentos y no como cualquier
cosa".
En una armario de la parroquia de la parroquia de San Juan Neumann, las marionetas
deWhiting han encontrado su casa. Allí es á Zacarías, un muñecón al que le gusta ir a
pescar. lo que le da pie para recordar a su audiencia que "tienen que ser pescadores
de hombres". O la abuelita vestida de ranchera que con su esposo suele cantar
canciones del oeste como "Jesús sana nuestro corazón".
La vaca tiene su propio coro de jarras de leche todas aparecen sobre el
scenario, bailando, dando la la presentación un aire de verdadero musical de
hollywood.
Todos estos personajes y muchos más serán parte de los eventos del Jubileo, cuando
Whiting y su equipo de jóvenes hagan demostraciones y enseñen a iniciar este modo de
apostolado parroquial. Además Whiting hablará de sus libros y cómo usarlos el viernes a
al mediodía y el sabado a las 1o am.
En la parroquia de San Juan Neumann, el grupo ensaya todos los domingos a las 4 de la
tarde.
Para informción; (305) 388-8656