'Peanuts' en el diario del Papa
Rinde homenaje póstumo a Charles M. Schulz
VATICANO, (ZENIT).-Por
primera vez en su historia el periódico del Vaticano usó unas caricaturas. Los
protagonistas fueron los personajes d 'Peanuts', Charlie Brown, Lucy y el perro Snoopy. El
motivo fue u homenaje de despedida a su creador Charles M. Schulz, fallecido a mediados de
febrero pasado. "Se ha roto el lápiz que ha dado una sonrisa diaria a una buena
parte de l humanidad" es el título del artículo publicado en el diario
L'Osservatore Romano".
"Se ha dicho que Schulz revolucionó el mundo del cómic. Fue un innovador que
tuvo dos méritos --subraya el autor del artículo, Domenico Volpi-- hizo popular el
cómic permitiendo que todos, desde la gente común hasta lo catedráticos, se dieran
cuenta de las posibilidades comunicativas de est lenguaje y lo ennobleció elevándolo a
nivel de arte y de manifestación de pensamiento".
"El periódico constata que el diseñador de Charlie Brown alcanzó el éxito
"sin recurrir a la vulgaridad" y de este modo ha dado "una lección de
limpieza moral a los jóvenes caricaturistas y viñetistas: psicología y romanticismo
pueden crear situaciones que mueven a la sonrisa".
Se trata de "una lección de estilo que debería hacer reflexionar también a los
autores del cine y de la televisión que buscan demasiado la carcajada fácil, quizá
porque no saben hacer otra cosa", afirma el artículo.
Otro diario católico italiano "Avvenire", recogió las alusiones bíblicas
implícitas que aparecen en la carta de despedida que escribió Schulz a sus lectores.
Recordaba al mismo tiempo que este genio del cómic de nuestro siglo era un ferviente
cristiano de la Iglesia de Dios, una congregación luterano-evangélica en la que había
sido maestro en la escuela dominical, figura que en la Iglesia católica correspondería
al catequista.
El mismo Schulz había dado su propia aprobación a la trilogía dedicada a la
teología de los "Peanuts" escrita por el especialista estadounidense Robert L.
Short. Esos libros presentan las vicisitudes de Charlie Brown y de sus amigos como un
ejemplo claro de armonía entre arte y fe.
Shulz había afrontado de manera particular uno de los misterios más incomprensibles
sin la fe: el dolor y la enfermedad de los niños. Un problema que han tocado los grandes
de la literatura cristiana, como Dostoieski, en el Idiota, cuando pregunta: "¿por
qué mueren los niños?". En el mundo redimido diseñado por Schulz, y al que dedicó
un opúsculo, la esperanza vence sobre todo y la pequeña Janice, la niña con leucemia de
quien se enamora el introvertido Linus, se cura. En la última tira, el gorro que
escondía la calvicie causada por la quimioterapia se cae al suelo y su magnífico pelo
rubio vuelve a crecer.
"Esa especie de gorro abandonado recuerda al sudario que encontraron las mujeres
en el sepulcro en la mañana de Pascua. Un símbolo de resurrección, presentado discreta
y sutilmente, como solía hacer Schulz", afirma "Avvenire".
También el suplemento de religión del diario español "La Razón"
sorprendió a sus lectores con una portada que lleva por título "La teología de
Snoopy". En el interior, publicaba algunas tiras inolvidables del recién fallecido
Charles Schulz en la que los "Peanuts" afrontan cuestiones como el pecado
original, la persona y su creación divina, el perdón, etc.
El artículo que hace de comentario a las imágenes explica: "En el pequeño y
original mundo de Charlie Brown, Lucy, Sonoopy, Linus y demás integrantes de los
"Peanuts", Charles Schulz lleva a cabo un lúcido análisis de las ansiedades,
evasiones, dobleces y debilidades que todos sufrimos.
Como algunos han señalado, principalmente Robert L. Short, uno de sus intérpretes
más agudos, el análisis de la existencia humana que Schulz plasma en sus tiras cómicas
descansa sobre bases teológicas y, en su inspiración fundamental, es profundamente
cristiano".
"Schulz supo ponerse al nivel de los lectores del cómic para transmitir los
valores cristianos --añade el comentario--, siguiendo así el ejemplo de san Pablo que no
dudó en hacerse judío para los judíos y débil para los débiles".
En Greensburgh, Pa el profesor de arte Rafael Pantalone decidió animar a sus
estudiantes de cuarto y quinto grado para que hicieran un mural en honor de Schulz,
creador del comic. Pantaleon ha pintado murales en varios continentes. |