logo.gif (1631 bytes)

separa.gif (853 bytes)Secciones
punto.gif (910 bytes) Arzobispo
punto.gif (910 bytes)
Al margen
punto.gif (910 bytes) Hace 20 años
punto.gif (910 bytes) Cuba
punto.gif (910 bytes) Opiniones
punto.gif (910 bytes) Sociedad
punto.gif (910 bytes) Familia/juventud
punto.gif (910 bytes)
Cultura
punto.gif (910 bytes) Iglesia
punto.gif (910 bytes) Jubileo
punto.gif (910 bytes) Eventos
punto.gif (910 bytes) Enlaces
punto.gif (910 bytes)
Correo
punto.gif (910 bytes) Archivo
punto.gif (910 bytes)
Portada

Familia / Juventud

Una noche sin tener dónde ir
Estudiantes de St. Agnes se preparan
para la confirmación, en la calle

Ana La Llave
La Voz Católica

KEY BISCAYNE – Para tener la experiencia de ser desamparados, un grupo de estudiantes de St. Agnes pasaron la noche en las calles del colegio.

Tuvieron que hacer cola para poder recibir su plato de sopa y un pedazo de pan servido de un autobús. A las seis de la mañana del día siguiente recibieron un plato de cereal como único alimento.

"Antes pensaba que la gente desamparada era así porque no deseaban trabajar, dijo Jessica Nasser, tengo lo que muchas personas no tienen y debo darle gracias a Dios porque realmente estoy bendecida", añadió.

Los estudiantes habían regresado al colegio el viernes por la noche solamente con una manta para dormir. Al llegar buscaron entre la ropa donada para vestirse y escogieron cartones para construir sus camas.

"Construimos una pequeña casa de cartón para dormir, dijo el cansado Philippe Herrera, pero estoy muy agradecido que tengo un hogar a donde puedo regresar".

En preparación para la actividad le pidieron a los estudiantes que donaran ropa y consiguieron que el almacén Office Depot le donara cartones y cajas. También los estudiantes recibieron asignaciones para que se informaran sobre las estadísticas de los desamparados al nivel nacional y en la ciudad de Miami. Varios días de sus clases de religión fueron dedicados al tema de los desamparados.

"Estos estudiantes no tienen la menor idea lo que es ser pobre o tener hambre, esperamos que esta experiencia los ayude entender las injusticias de los desamparados", explicó la directora del colegio Sheila Cruse.

El viernes por la noche el Dr. Greer, fundador del centro Camillus, para personas necesitadas en la área de Miami le habló acerca de la cruel realidad que viven las personas desamparadas. También les habló un consejero del Covenant House en Fort Lauderdale, que trabaja con adolescentes que viven en las calles.

Para crear un ambiente más cercano a la realidad de la vida en la calle, la directora Cruse reclutó a su hija adolescente y a sus amigos para reforzar las reglas. "Estamos autorizados para quitarles cualquier ‘contrabando’ que encontremos. Hemos confiscado revistas, dulces, cepillos para el cabello y teléfonos celulares", dijo Sarah Cruse junta a sus dos ayudantes Christophe DahDah y Juan Carlos Avayu. "Nosotros no dejamos que durmieran tranquilos toda la noche, porque no es así cuando vives en la calle, dijo Avayu.

Varios padres que sirvieron de voluntarios pensaron que la actividad fue muy exitosa. "Como madre creo que fue una buena experiencia para ellos, porque ahora tienen más entendimiento y compasión por la gente desamparada", dijo Rosana Rodríguez.

Para concluir el proyecto el padre asociado de St. Agnes Fernando Isern comenzó la misa del sábado por la mañana reiterando "A través de esta experiencia hemos podido crecer y quiero ofrecer esta misa por una sola persona que se encuentre desamparada, para que consiga alivio". En lugar de la homilía el Padre Isern le pidió a los estudiantes que compartieran sus pensamientos y experiencias.

Aunque hubo una breve pausa al principio, los mensajes de los estudiantes demostraban que la actividad les había impactado. "Ahora me doy cuenta que muchas veces tiramos una camisa a la basura porque tiene un pequeño roto, esto es algo que los desamparados podrían usar", dijo Peter Portela.

La actividad fue inventada por el padre José Luis Hernando de la iglesia St. Agnes, como parte de la preparación de confirmacion y a la vez para crear conciencia de que hay personas que viven en peores condiciones en la ciudad vecina de Miami. "Estamos en una isla y a veces nos aislamos de lo que sucede a nuestro alrededor", dijo el Padre Hernando.

"Fue una experiencia muy interesante, dijo el estudiante Daniel Betancourt, ahora aprecio mucho más lo que tengo".