Visión 2000: un cafecito para Jesús
Con muchos poquitos las parroquias
de menos recursos van llegando a la meta
Araceli M. Cantero
La Voz Católica
MIAMI-- Con muchos poquitos y con la participación de mucha gente, las parroquias con
menos recursos van logrando las metas para Visión 2000.
"Todo el mundo entiende el proyecto y se da cuenta de la necesidad de dar
algo", dice María Lagomasino una de las voluntarias de la parroquia de San Raimundo.
"La gente humilde es la que más pronto abre el corazón," señala al contar
sus experiencias en la visita a los hogares.
Desde que el Arzobispo de Miami lanzó el proyecto Visión 2000, para recaudar promesas
de donativos por valor total de $75 millones, cientos de voluntarios en las parroquias han
visitado a las familias para recabar su colaboración.
Además de presentar el proyecto, las visitas explican la labor de la Iglesia y la
necesidad de tener un 'fondo capital' que asegure la misión evangelizadora y social del
futuro.
El dinero recaudado nunca será gastado, pero los intereses de las inversiones
servirán para asegurar la continuidad de los distintos apostolados del trabajo social.
"Para nosotros es un enriquecimiento visitar a las familias, " dice
Lagomasino que ayuda con el equipo formado por Mons. Ernesto Balado para San Raimundo.
La meta de esta parroquia, formada en gran parte por personas jubiladas, es recaudar
promesas por valor de 268 mil dólares a pagarse a lo largo de 5 años.
"Nuestro párroco está azorado y sorprendido de que estemos logrando tanto",
comenta Lagomasino al señalar que ya tienen 65 por ciento.
"Nos faltan 100 mil," dice Blanca Dudle, otra de las voluntarias. "Si
conseguimos 200 personas que nos den 500 dólares en cinco años lo habremos
logrado," explica.
Y es que el secreto está en cómo se enfoca el proyecto, explica Emiliano Bonet
presidente del Consejo Parroquial de la parroquia de San Juan Bosco.
"Al hispano no se le puede pedir un donativo alto, porque se asusta," dice
Bonet. Menos aún en parroquias de menos recursos . Por eso él y sus voluntarios se han
puesto ha hacer cálculos para ver como se pueden razonar mejor los donativos.
La conclusión ha sido pedirle a la gente que "se atreva a ofrecer cada día un
cafecito para Jesús".
Porque sacrificar un cafecito al día se convierte en 15 dólares al mes que son 180
dólares al año y multiplicado por cinco años se convierten en 900 dólares.
"Así se vende mejor la idea", explica Bonet."Resulta más
razonable".
Para quienes puedan un poco más se puede pedir que le ofrezcan a Jesús un refresco
diario. Entonces los número suben: son $30 al mes y 360 año. En cinco años el donativo
de un refresco se convierte en 1,800 dólares.
"Y si además la persona quiere una vida más saludable, se les puede decir que
dejen de fumar," dice Bonet sonriendo.
Porque hay personas que fuman un paquete de cigarrillos diario que cuesta 3 dólares.
Esto se convierte en 90 dólares al mes, en 1080 dólares al año y 5.400 dólares en
cinco años.
"Además de quitarte un vicio, estás haciendo algo por tu comunidad y por tu
Dios", señala Bonet convencido de la importancia de adaptar el mensaje a la gente
que lo ha de recibir.
San Juan Bosco tiene ya un 43 por ciento de su meta, y eso que está construyendo un
templo nuevo.
"Monseñor Emilio Vallina cree mucho en su gente y sable que lo va a lograr",
explica Bonet.
Como en el resto de las parroquias, en San Raimundo el párroco reunió a personas
comprometidas dispuestas a ayudar. El equipo recibió entrenamiento y se repartió la
parroquia por zonas. El párroco envió una carta a los fieles anunciando la visitas y
explicando las metas. Después, cada semana, los voluntarios se reúnen con el párroco y
comparten experiencias al tiempo que van sumando los compromisos.
"Pedir dinero me cuesta pero vale la pena porque es para ayudar", dice Blanca
García, voluntaria de San Raimundo. Además sabe que si llega a la meta, parte de dinero
se quedará en la parroquia para su proyecto.
En el caso de San Raimundo este dinero se usará para mejoras casi de emergencia.
"Estoy muy inspirada con las respuestas", dice Dudle quien encuentra que esto
une a la comunidad porque todo el mundo se interesa.
"Con muchos poquitos lo vamos consiguiendo". |