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Católicos
tocando a las puertas
Misioneros
llevan la evangelización a los hogares durante Cuaresma

Miembros de la comunidad
parroquial del Corpus Christi
se reunieron en un hogar para dialogar sobre
la vida de Jesús.
Foto: A. La Llave
Ana La Llave
La Voz Católica
MIAMI –La Cuaresma ha sido un tiempo para la
evangelización de puerta en puerta en muchas de las
parroquias de la Arquidiócesis de Miami.
"Queremos llegar más allá de las personas que ya
están asistiendo a las parroquias, queremos atraer a los
más alejados de la iglesia", dijo el padre Gerald
Brinkeman, Padre Redentorista que vino con las Misioneras
de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro a la parroquial de
Corpus Christi.
"Dame una m, dame una a, dame una r…"
no es una ‘cheerleader’ en un juego de futbol
americano, son los gritos de la Hermana Sevilla en la
iglesia de Corpus Cristi animando a los participantes a
gritar el nombre de María la Virgen durante una predicación,
las etapa final de la misión.
Los misioneros estuvieron en la Florida desde el 13 de
enero hasta finales de marzo. Visitaron parroquias en la
ciudad de Opa Locka, la iglesia San Lázaro en Hialeah, a
la iglesia Corpus Christi y sus cuatro misiones en Miami.
A cada comunidad que visitan desarollan un formato de
tres etapas, comenzando con las visitas a las casas.
"Nos confundían con las sectas, y se sorprendían
cuando les decíamos que eramos católicos", dijo la
hermana Alma Sevilla, "hay católicos que se han
alejado de la iglesia porque otras religiones los han
reclutado", añadió.
También en otras parroquias han aprovechado la
Cuaresma para visitar hogares.
"La evangelización en la comunidad de la Misión
de Santa Ana ha sido muy exitosa, dijo el párroco Pedro
García.
La Misión de Santa Ana en Naranja ha implementado un
formato similar al de Corpus Christi. Iniciaron una
misión especial para esta Cuaresma donde cuarenta laicos
y las Hermanas Guadalupanas visitaron a los hogares y
después ofrecieron retiros en las capillas de los cuatro
campos con las comunidades de trabajadores agrícolas.
Otras parroquias como St. Joachim y Santa Agueda en el
suroeste de Miami han implementado otros métodos para
evangelizar a sus comunidades. El padre Jesús Saldaña de
St. Joachim preparó durante seis meses a miembros de su
parroquia para que implementaran el nuevo plan de
evangelización. "Un sábado por la mañana visitamos
a 56 casas y cada día aprendemos más, recuerda Dolores
Marte, una de las primeras participantes del movimiento de
evangelización en la parroquia de St. Joachim.
Comenzarón con un pequeño grupo de parroquianos y hoy en
día cuentan con ocho pequeñas comunidades.
En el caso de la iglesia Sta. Agueda la formación de
pequeños grupos o "comunidades eclesiales"
tienen ya ocho años en existencia. Han implementados los
modelos del Instituto Pastoral del Sureste (SEPI) y los
seminaristas de San Juan Vianne asisten con las visitas a
los hogares.
"Hay apatia para salir de casa, pero cuando tocas
a la puerta tedespiertas porque es llevar a la iglesia a
los barrios", dijo Nela Fernández.
Mientras la mayoría de la población está trabajando,
en la comunidad de Corpus Cristi y sus cuatro misiones,
los misioneros están tocando en puertas. Después de las
visitas se reunen por la noche en una casa del barrio para
participar en una breve e informal clase de catequesis.
"La gente tiende ir más a las casas que al
templo, aunque a veces sea por compromiso con sus
parientes, pero lo importante es que los tenemos
allí", dijo el padre Gerald Brinkeman en una
entrevista con Radio Paz.
En la entrada del hogar se coloca una bandera del
Vaticano II para darle la bienvenida a los participantes.
Los residentes del barrio que están reunidos comparten
acerca testimonios y sus pensamientos sobre la religión
católica.
"El hecho de que esta evangelización este
sucediendo tiene mucho que ver con la comunidad pero
también con el apoyo del párroco", dijo Silvia
Armira, miembro de la Misión San Juan Bautista de la
iglesia Corpus Christi.
Los residentes del barrio se reunen en la iglesia madre
o en una de las capillas de las misiones para meditar,
venerar a la Virgen María de Nuestra Madre del Perpetuo
Socorro, confesarse o simplemente conocer más a Dios
durante esta temporada de la Cuaresma.
"Voy a poner en práctica lo que he aprendido,
dijo Ana Delgado, "compartiendo la doctrina y esta
experiencia con mis amistades". |