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Cuba
 

El exilio: bendición para Miami

Crece en la Arquidiócesis la colaboración y la sensibilidad hacia las realidades pastorales de la Iglesia de Cuba, dice Mons. Wensky

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Mons. Carlos Manuel de Céspedes y Mons. Wensky

MIAMI-- Por su cercanía con la Isla y por el significante número de católicos de origen Cubano, la Arquidiócesis de Miami esta y permanecerá unida a su iglesia hermana en Cuba", señaló el obispo auxiliar de Miami durante una conferencia en Miami.

Durante un panel de la convención de la Asociación de Estudios Latinoamericanos ( LASA), celebrada en Miami en Marzo, Mons. Thomas Wenski resumió a grandes rasgos la historia de las relaciones entre la Arquidiócesis de Miami y la Iglesia en Cuba y subrayó que los lazos existen y siempre han existido.

Pero el obispo reconoció que los esfuerzos por fortalecer la comunión y a solidaridad entre ambas iglesias "a veces han sido malinterpretados y hasta han sido sujeto de manipulación por grupos a ambos lados del Estrecho de la Florida".

En su presentación, el obispo subrayó que las relaciones entre ambas iglesias se han de apoyar en el llamado del Papa y en las directivas de su Exhortación Apostólica Ecclesia in America.

"Permitir que la ‘política’ continúe impidiendo el fortalecimiento de los lazos entre las dos iglesias, sería fallar en nuestra misión de ser ‘un signo de comunión reconciliada, una llamada a la solidaridad y un testimonio en medio de los sistemas políticos y económicos," dijo.

En otro panel, monseñor Bryan O. Walsh hizo un recuento histórico de la tarea realizada por la Iglesia de Miami en la acogida de miles de refugiados cubanos en los años 60 y subrayó que el éxodo de católicos que perjudicó a la Iglesia en Cuba fue una bendición para la naciente Iglesia de Miami.

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Mons. Bryan Walsh

En su presentación sobre ‘La religión en la diáspora cubana’, Mons. Walsh ofreció datos y estadísticas y su experiencia personal como Director del programa Pedro Pan, por el que miles de niños cubanos--sin sus padres-- fueron recibidos por la Iglesia.

Para Mons. Walsh, la llegada a Miami de 125 sacerdotes cubanos y unas 80 religiosas expulsados de Cuba fue algo providencial. "Es difícil imaginar qué habría sido, sin ellos, tratar de atender a tantos cubanos".

Una consecuencia impensable de la revolución cubana, dijo, "fue la cubanización del clero tanto en Cuba como en Miami". En Cuba, por la cantidad de clero español hasta entonces. En Miami por el numero de candidatos cubanos al sacerdocio que van surgiendo de la población católica de Miami.

Sin embargo, Mons. Walsh dejó claro que en 1960 la Iglesia de Miami "estaba mejor preparada de lo que se cree para recibir al exilio". Subrayó que las primeras olas de exiliados aportaron un gran número de católicos al Sur de la Florida pero que el porcentaje de católicos activos ha descendido en los últimos años dado que los que llegan han crecido en un régimen ateo.

Al mantenerse la inmigración de la Isla, la Iglesia de Miami pudiera perder el volumen de católicos, dijo monseñor Walsh. Un modo de saber si se esto ocurre sería repetir la encuesta que hizo la Arquidiócesis en 1986, para el Sínodo Diocesano, la única fuente de estadísticas que se ha realizado y algo que Mons. Walsh considera una necesidad.

Mons.Wenski subrayó que la visita del Cardenal Jaime Ortega a Miami en 1994 marcó un hito en estas relaciones entre las dos iglesias.. Desde entonces, dijo, ha surgido una relación de mayor colaboración y de mayor sensibilidad a las realidades. pastorales de la Iglesia en Cuba". algunos puntos mencionados por el obispo incluyen:

• En octubre de 1996, cuando el huracán Lilly azotó a la Isla de Cuba, la Arquidiócesis de Miami fue la primera en enviar ayuda recogida por el exilio cubano.

• Debido a la oposición de grupos del exilio en Miami, la Arquidiócesis de Miami se vio obligada a cancelar un crucero organizado como medio de participar en la Vista del Papa a la Isla. Pero la peregrinación se llevó a cabo en avión.

• Después de la visita papal, el Arzobispo de Miami viajo a Cuba y visitó varias diócesis.

• Varios sacerdotes de la Arquidiócesis de Miami han llevado a cabo experiencias pastorales en Cuba. Un sacerdote cubano, ordenado en Miami ha regresado a servir en su tierra natal.

• Se están llevando a cabo intercambios de reflexión entre sacerdotes de la diáspora y sacerdotes cubanos.

• Se han iniciado intercambios semejantes ente laicos cubanos y laicos de la diáspora.

Mons. Wenski subrayó que la visita del Papa y su doctrina establecen un camino a seguir para que "la relación entre la Arquidiócesis de Miami y la Iglesia en Cuba sea siempre una de respeto mutuo y de testimonio de unidad eclesial".