El
hogar es mucho más que una casa

María
Cristina Acosta
Cuenta con una larga experiencia como sicóloga y
terapeuta familiar en Cuba.
Una amiga me motivó a escribir este artículo, ya que
se va a mudar este año para una casa nueva, que le gusta
y es mucho más comoda que la actual, pero no puede dejar
de pensar con melancolía en esa casita más humilde donde
había sido siempre tan feliz. Ante esto, ¿Qué consejo
darle?
El hogar y la casa son dos palabras, que pese a que se
materializan en un mismo sentido, tienen significados
diferentes. En cada idioma existen estos dos conceptos: en
inglés home-house, y si revisamos los demás idiomas
veremos que ocurre lo mismo. ¿por qué? Es muy simple, la
casa está allí físicamente y puede ser bonita o fea,
grande o chica, pintada o no, etc. La casa esta hecha por
el trabajo de las manos de varias personas. El hogar lo
hacemos nosotros con el amor de Dios.
El hogar es el lugar donde la familia se da calor,
afecto y amor, donde la paz de Dios se materializa en el
amor de los esposos, padres e hijos. Hacemos crecer más
nuestro hogar al darle gracias a Dios por la dicha de
poder compartir con todos los miembros de la casa;
bendecir la mesa dando gracias a Dios por el "pan
nuestro"; al dejar a nuestro hijo en la escuela o
cualquier otro sitio diciendole: "que Dios te
bendiga", "camina con Dios delante hijo
mio" y por la noche al darle juntos gracias a Dios
por el día que hemos concluido con sus alegrías o sus
pruebas.
El hogar es hermoso y fuerte cuando se crea por amor y
se nutre de amor. En el está presente la figura del
padre, que repressenta la fuerza, la responsabilidad y el
respeto. También está presente la madre que es fuente de
luz, amor, dedicación, alegría, bondad y dulzura; y los
hijos que tomarán la herencia familiar que los padres les
sepan dar con sabiduría. Así funciona un hogar feliz. Si
una de estas figuras no estuviera presente, debe existir
su presencia psicológica con lo mejor de ello. Dios nos
dió un modelo del hogar al traer a su Hijo al mundo para
que naciera y creciera en una familia llena de fe, amor,
paciencia, obediencia y respeto: La Sagrada Familia como
ejemplo de un hogar perfecto.
La casa es el puerto o refugio donde se materializa el
hogar, es el lugar que Dios calienta con el sol por fuera,
para que los que la habiten le den calor de hogar por
dentro por medio del amor. La casa es importante para
protegerse de las inclemencias tanto atmosféricas como
sociales; pero allí dentro debe sentirse paz y amor para
que sea hogar.
Querida amiga, sólo puedo asegurarte que al caminar y
vivir en tu nueva, o cualquier otra casa, ni los
albañiles, ni los carpinteros le podrán quitar la
felicidad del hogar familiar. El arte de vivir en familia
con amor es seguir el modelo que Dios nos enseñó, y que
ustedes muy bien han sabido seguir; y que cualquiera que
aún no lo haya logrado también lo podrá hacer siguiendo
estos sencillos pero importantes consejos. |