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Fueron
ordenados tres diáconos
Dos hispanos y un haitiano que
serán sacerdotes el año próximo para la Arquidiócesis

Araceli M. Cantero
La Voz Católica
MIAMI-- Por la imposición de manos y la invocación al
Espíritu Santo, el Arzobispo John Clement Favalora
ordenó al diaconado transicional a tres candidatos de la
Arquidiócesis de Miami el pasado 8 de abril.
En la Catedral de Santa María, los aplausos y las
canciones de júbilo fueron dando paso a los abrazos y
bendiciones, al tiempo que los numerosos fieles se
apretaban para saludar a los nuevos diáconos, dos de
origen hispano y uno haitiano
Jesús Alberto Bohorquez, de 27 años, Reginald
Jean-Marie, de 32 y Jorge L Rodríguez de la Viuda de 36,
han completado sus estudios de teología en el Seminario
de San Vicente de Paul y después de la ordenación
realizarán su tarea pastoral como diáconos en una
parroquia. Dentro de un año serán ordenados sacerdotes.
"La experiencia multicultural de la Arquidiócesis
me ha ofrecido una gran oportunidad para servir y para
hacer más profunda mi visión de Iglesia," dijo Jean
-Mary.
Señaló que durante sus años de formación " me
he encontrado con gran diversidad de gente y he palpado
que el amor de Dios es universal".
Nacido en Haití, emigró a Miami en 1991. Ha tenido
gran variedad de experiencias pastorales incluso viajó a
las Filipinas con Caridades Católicas en una de sus
misiones de ayuda.
Como diácono le gustaría ser un verdadero testigo del
Evangelio, "siendo yo mismo pero dejando brillar a
Cristo dentro de mí. Y a pesar de los nervios por la
seriedad del compromiso, "este es un momento de gozo.
Me siento muy libre para decir que sí".
Jorge de la Viuda es de Lima Perú. Mientras en su
país la gente votaba para elegir sus dirigentes, él se
entregaba a servir a todo el pueblo de Dios como diácono.
Pero su vocación tuvo un largo camino. Sentía la
llamada desde joven pero no sabía donde realizarla.
Durante 10 años trabajo en la industria hotelera que le
transfirió a Miami. La voz interior persistía hasta que
fue a un retiro vocacional en su parroquia de San
Patricio. Al oír de cerca sobre el sacerdocio diocesano,
sintió que "era un zapato que me quedaba
cómodo".
Dice que en la práctica pastoral "uno recibe
retos cada día". Para él lo fue tener que estar con
personas que había perdido a un ser querido. Se
preguntaba como hacerles llegar la presencia de Dios. Pero
ocurrió al revés " ellos me transmitieron esa
presencia a mí".
A la juventud que siente la llamada les dice que
"Dios nunca abandona a quienes llama. Una vez que el
Señor te ha abrazado, siempre ha de estar contigo".
Jesús Alberto Bohorquez es un argentino de padre
Colombianos que se graduó en 1990 de un colegio católico
en Miami. Ya sentía que Dios le llamaba a ser sacerdote,
pero él tenía sus escusas. "Si el Señor lo quiere,
le digo que sí, pero parece que El no quiere,"
razonaba.
Recuerda que fue su participación activa en la
parroquia de San Isidro lo que hizo cuajar su vocación.
Su familia también era activa en la Iglesia y además
tiene una tía que es religiosa que ha debido estar
rezando por él. Sus padres le han apoyado siempre.
Incluso dice que no le dijo nada a su madre hasta tener
hecha la decisión, porque sabía " que mi mamá se
pondría muy contenta y no quería dejarme
influenciar".
Ahora que sólo le falta un año para el sacerdocio
piensa en el ideal de su vida: "que toda mi persona
sea un sacramento, un signo del amor de Dios". |