LA HABANA--Después de que la Conferencia de Obispos
Católicos Cubanos expresara su sorpresa ante la decisión
del régimen cubano de retirar el permiso para "las
procesiones religiosas especiales en la vía
pública" durante la Semana Santa, el gobierno
aclaró que las procesiones podían realizarse.
La proihibición inicial fue reportada por la agencia
vaticana de noticias Fides, con comentarios sobre lo que
calificaba de "una agria campaña del Gobierno Castro
contra la Iglesia católica que se ha incrementado tras el
caso de Elián González".
En Roma, la agencia de la Congregación para la
Evangelización de los Pueblos dijo
que desde hace meses se prodigan "acusaciones
interminables" contra la Iglesia en los medios de
comunicación de Cuba.
"Son la señal de una lucha, una guerra, que
pretende quitar espacio y prestigio a la Iglesia, que
ganó mucha credibilidad entre la población tras la
visita de Juan Pablo II hace dos años", agregó
Fides.
La agencia vaticana agregó que el
"bombardeo" contra la Iglesia se efectúa
también en las escuelas, "donde los profesores dicen
que todo lo que le está ocurriendo a Elián es culpa de
Dios".
Según otra fuente de Fides, muchos niños preguntan en
las lecciones de catecismo por qué la Iglesia permite que
continúe el secuestro de Elián y por qué los curas no
hacen nada para devolverle a la isla.
Por su parte Mons. Franz Grave, presidente de la
agencia de ayuda Adveniat, de los obispos Alemanes,
señaló que no cree que vayan a mejorar la relaciones del
la Iglesia con el gobierno de Fidel Castro, aunque
considera "irreversible" el avance de su
influencia entre los cubanos.
Aunque "la visita de Juan Pablo II a la Isla, hace
dos años "ha ayudado a que la Iglesia recupere la
confianza ensei misma y se mueva con más audacia y
libertad, la relación con el gobierno no ha
cambiado", añadió el obispo Dieter Spelthahahn. En
su opinión, "mientras siga este gobierno no creo que
vaya a cambiar mucho la relación con la Iglesia.
Fides subraya que las pequeñas señales de libertad,
durante los meses más cercanos a la visita papal están
dejando espacio a "un mayor control" . Cita
hechos como la anulación de encuentros de jóvenes en el
santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de
Cuba. Asimismo, agrega, que personal de los servicios de
seguridad cubanos se hacen pasar por jóvenes
comprometidos con la Iglesia para vigilar las homilías y
los movimientos de los católicos.
Este control no es algo aislado, afirma Fides, que a
este respecto recuerda que la Comisión de Reconciliación
Nacional para los Derechos Humanos, un grupo independiente
con sede en La Habana, denunció que desde el pasado
noviembre al menos 600 personas han sido arrestadas o
detenidas temporalmente.
La operación contra la disidencia comenzó tras la
Cumbre Iberoamericana celebrada en La Habana el pasado mes
de noviembre y después de que muchos de los líderes
extranjeros se reunieran con disidentes cubanos. Según
Fides, el régimen de Castro está muy preocupado porque
cada día que pasa son más los disidentes que se reúnen
con los católicos para
analizar la situación de los derechos humanos en la
isla y porque cada vez son más los jóvenes, adultos y
niños que acuden a las iglesias y a las comunidades
cristianas.
"La juventud que va a la Iglesia comprende cada
vez mejor que el Estado negando a Dios les niega a ellos
ser plenamente hombres, poseedores de derechos
inalienables hasta ahora desconocidos", precisa la
agencia vaticana.
Fides basa sus afirmaciones en fuentes cubanas que
mantiene anónimas
(Con información de los servicios informativos:
Fides, Zenit y Efe)