MIAMI- A pesar de sus limitaciones, las publicaciones
católicas en ejercen una labor significativa en la
sociedad cubana, señaló la Directora de La Voz
Católica, el periódico en español de la Arquidiócesis
de Miami, durante un panel de LASA, ( Asociación de
Estudios Latinoamericanos).
Cantero señaló que existen en Cuba unas 30
publicaciones católicas de distinta categoría y
circulación. A diferencia de las que existían antes de
la Revolución, surgidas de grupos u organizaciones, las
actuales han sido iniciadas por las diócesis.
Todas las diócesis cuentan con una o más revistas
sobre temas pastorales o de cultura. También existen
boletines y variedad de multicopiados y folletos.
Su frecuencia es variada, desde mensuales a
trimestrales y en algunos caos bianuales. La circulación
oscila entre varios centenares de ejemplares o varios
miles. La revista con mayor circulación es Palabra Nueva,
de la Arquidiócesis de La Habana con una tirada de más
de 10,000 ejemplares, dijo.
Cantero ha recorrido la Isla en varias ocasiones,
recogiendo datos sobre la vida pastoral de la Iglesia.
También ha participado en encuentros con los responsables
de las publicaciones católicas en Cuba.
En su opinión, sus colegas cubanos ejercen un
periodismo difícil por la falta de medios y las
dificultades de comunicación en la Isla. Sus
publicaciones informan y comentan sobre aspectos de la
vida pastoral y sobre variedad de dimensiones de la fe y
la sociedad civil.
En general, dijo " las publicaciones se enmarcan
dentro de una corriente conciliatoria que busca fortalecer
la identidad de los católicos sin deteriorar las
relaciones entre Iglesia y Estado." Pero con algunos
ejemplos tomados de las revistas, Cantero mostró que en
algunos casos hay tendencias más proféticas y atrevidas
sobre la sociedad civil, que se apoyan en pronunciamientos
del Papa y de los obispos cubanos.
Durante la presentación, Cantero proyectó sobre una
pantalla diapositivas de las publicaciones mientras hacía
comentarios.
Aclaró que casi todas estas revistas han surgido en
Cuba en la década de los 90, después de la caída del
bloque soviético y antes de la visita del Juan Pablo II a
la Isla.