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¡Qué
divertido es aprender!
Con una
misa en la Catedral el 25 de mayo a las 10:30 AM,
Carrollton y las Religiosas del Sagrado Corazón celebran
200 años de enseñaza

Fotos: Araceli Cantero
Araceli M. Cantero
La Voz Católica
COCONUT GROVE, FL.-- Simpáticas vacas de colores
llenaban el césped del colegio y el aspecto de todo el
jardín para nada tenía que envidiar al Chicago Cow
Parade.
Pero en Miami las artistas eran jóvenes estudiantes
del Colegio Carrollton de las Religiosas del Sagrado
Corazón.
Rodeadas de sus familias y profesoras, las estudiantes
mostraban sus obras de arte imitando el estilo de su
artista favorito.
"A mí me gusta Claude Monet, porque pintaba con
muchos colores", dijo la joven de tercer grado
Chelsey Díaz. "El era impresionista y usaba todos
los colores del arcoiris", explicaba, esforzándose
para hablar en español.
Las vacas de colores eran casi de tamaño natural y se
sostenían en pie llenando el jardín de colorido. La
maestra de arte Maxine Cohn les había dado la vaca de
cartón blanco y las jóvenes tuvieron que investigar
sobre los artistas y pintar su vaca según su preferido.

"Con 48 estudiantes, imagínese qué numeroso
ganado", dijo Cohn que coordinó el proyecto con
otras profesoras para que las estudiantes aprendieran todo
sobre la vida en una granja y sobre la agricultura en Sur
de la Florida. Además una vaca de verdad visitó el
colegio durante varias horas.
Las jóvenes tuvieron que investigar en la red del
internet, se vistieron de granjeros, escribieron
reportes... y también pequeños ensayos tomando el lugar
de una vaca en una granja.
"Déjame que te cuente sobre mi vida en una granja
loca", decía el escrito de Camila O’Campo.
"Aquí los pollos dan leche, las vacas ponen huevos,
los cerdos tienen conejitos y los conejos le dan jamón al
granjero. Esta es la vida en una granja loca, pero yo no
lo estoy".
Para la maestra de tercer grado Marie Young "
éste es un modo de aprender que es divertido y
experiencial. Abarca muchas habilidades y facilita la
integración del aprendizaje".
Es lo que se llama hoy día en educación ‘integración
temática' explica la religiosa Marguerite Renuart, RSCJ.
"Usando un tema como ‘un día de granja’
integramos todas las materias", señala la educadora
que está al frente de la sección de kinder al séptimo
grado en Carrollton.
"Es un método valioso porque va construyendo
recuerdos inolvidables, desarrolla la apreciación por
aspectos de la vida real. No es un aprendizaje
aislado", dice.
Pero el ofrecer a las estudiantes en los primeros
grados tantas experiencias, no significa que se ignore la
escritura, las matemáticas, la lectura, explica. De hecho
las alumnas califican muy bien en los exámenes
nacionales. El curriculum que es amplio da importancia a
la tecnología.
"Prometemos preparar a nuestras estudiantes con
una fe informada y una mente disciplinada", dice la
directora del colegio la Hna. Suzanne Cooke, RSCJ.
"La excelencia hoy exige que la tecnología quede
bien integrada en todo el aprendizaje", Por ello el
pasado curso se inició un programa que incorpora
computadoras portátiles en las clases. Conocido como
'Aprender Siempre y en cualquier lugar', conecta a
educadores de todo el mundo y cuenta con el apoyo
tecnólogico de algunas corporaciones.

Como tantas otras instituciones católicas en Miami, el
colegio de Carrollton tiene sus raíces en la década de
los años '60 cuando la revolución castrista tomó las
escuelas católicas en Cuba y los religiosos se vieron
obligados a abandonar la Isla.
El arzobispo Coleman F. Carroll que iniciaba la
diócesis de Miami acogío a miles de cubanos. Con ellos
llegaban los líderes de sus instituciones católicas. Fue
entonces cuando la Reverenda Madre Barry, superiora
vicaria en Washington, inició conversaciones con el
obispo para abrir un colegio en Miami. Cuando vió la
propiedad ‘El jardín’ en Coconut Grove, no le
quedaron dudas. Se compró en $300,000 y el diez por
ciento inicial lo pagaron las antiguas alumnas. El colegio
se llamaría Carrollton en honor del obispo que les había
acogido.
En los Estados Unidos existen 19 colegios de las
Religiosas del Sagrado Corazón, presentes también en 39
países. En el mundo entero desde el 25 de mayo se
iniciarán eventos para celebrar dos siglos de servicio a
la juventud y para honrar la inspiración de Madeleine
Sophie Barat, quien hace 200 años fundó la Orden para
ofrecer a las jóvenes una educación comparable a la que
se impartía a los muchachos.

Parece que lo están logrando.
" La educación aquí es excelente", subraya
Gracia Castro que tiene dos hijas en el colegio. "Lo
veo en la alegría de las niñas y su deseo de
aprender". Natural de la República Dominicana,
Castro dice que el colegio está muy orientado hacia la
familia y los padres participan mucho. Ella misma se queda
muchas veces para ayudar a las profesoras. Pero además le
gusta ver como sus hijas "hablan de Dios y de Jesús
como si lo tuvieran ahí mismo".
La metodología de integración temática se aplica con
las estudiantes más jóvenes pero también desde el
séptimo grado tienen algunas experiencias de este tipo,
dice la profesora María Hewett .
"En Carrollton, aprender no es leer un libro, es
aplicar lo que se aprende a la vida de la comunidad y de
la sociedad", dice Hewett que el año próximo
estará al frente de toda la secundaria con unas 300
estudiantes.
La profesora que lleva 9 años al frente de la sección
de séptimo y octavo grados señala que está comprobado
"que en un colegio de sólo muchachas, las jóvenes
crecen con más sentido de independencia y en la ausencia
de los muchachos, muestran mayor interés en las ciencias
y las matemáticas".
Para Hewett "el mayor reto para el colegio es que
nuestras asignaturas incorporen las metas establecidas
para los colegios del Sagrado Corazón".
Los elementos a desarrollar en sus estudiantes son: fe
personal en medio de una sociedad secularizada,
crecimiento intelectual, conciencia social, sentido de la
comunidad y de justicia, crecimiento personal en sabia
libertad.
La Hna. Marguerite subraya que "queremos educar la
mente y el corazón. Que se conviertan en líderes con
quienes se debe contar". |