FATIMA, 14 mayo (ZENIT.org).- Al develar, a petición
del Papa el 'tercer secreto de Fátima, el cardenal Angelo
Soano señaló que la visión de Fátima tiene que ver
sobre todo con la lucha de los sistemas ateos contra la
Iglesia y los cristianos, y describe el inmenso
sufrimiento de los testigos de la fe del último siglo del
segundo milenio.
"Es un interminable Via Crucis dirigido por los
Papas del Siglo XX, explicó el cardenal italiano.
"Según la interpretación de los
"pastorinhos" --añadió--, interpretación
confirmada recientemente por Sor Lucia, el "Obispo
vestido de blanco" que ora por todos los fieles es el
Papa. También él, caminando con fatiga hacia la Cruz
entre los cadáveres de los martirizados (obispos,
sacerdotes, religiosos, religiosas y numerosos laicos),
cae a tierra como muerto, bajo los disparos de arma de
fuego".
El secreto y el atentado
El cardenal Sodano añadió al hacer lectura del
anuncio: "Después del atentado de 13 de mayo de
1981, a Su Santidad le pareció claro que había sido
"una mano materna quien guió la trayectoria de la
bala", permitiendo al "Papa agonizante" que
se detuviera "a las puertas de la muerte".
Al beatificar a los pastorcitos, el Papa dejó ante
todo muy claro que el mensaje de Fátima es "un
llamamiento a la conversión". El sucesor de Pedro
confirmó, además, algunos aspectos particulares de los
tres secretos: las muertes prematuras de Jacinta y
Francisco, las terribles guerras y persecuciones del siglo
XX, la necesidad de rezar para que se "abrevien"
los males contra el hombre y el atentado que él mismo
sufrió en 1981 en el Vaticano. Para ello citó en la
homilía el Apocalipsis, cuando habla del
"dragón", que simboliza el mal y afirmó que
cuando el hombre "deja a Dios a un lado no puede
alcanzar la felicidad, sino que al contrario, acaba por
autodestruirse".
La confirmación del "segundo secreto" de
Fátima, el referente a las guerras mundiales, la realizó
de manera indirecta, diciendo: "¡Cuántas víctimas
ha habido en este último siglo del segundo milenio! Mi
pensamiento se dirige a los horrores de las dos grandes
guerras y las otras contiendas en otras partes del mundo.
También se dirige a los campos de concentración y de
exterminio, a los gulag, a las limpiezas étnicas, a las
persecuciones, al terrorismo, a los secuestros, a la
droga, a los atentados contra la vida de los no nacidos y
contra la familia".
Por lo que se refiere al primer secreto, la muerte
prematura de los niños, recordó las palabras de Jacinta
en la que decía refiriéndose a Francisco que "la
Virgen ha venido a vernos y ha dicho que muy pronto
vendrá a llevárselo".
La referencia del obispo de Roma al tercer secreto,
ahora parcialmente revelado, la hizo con estas palabras:
en Fátima, "fueron vaticinadas las tribulaciones de
estos tiempos y la Virgen pidió que se rezara para
abreviar esos males". Por eso, añadió, "quiero
dar gracias a Dios por haberme salvado de la muerte aquel
13 de mayo de 1981. Expreso mi reconocimiento también a
la beata Jacinta por los sacrificios y rezos hechos para
el Papa, al que vio sufrir".