MIAMI-- Católicos cubanos dentro y fuera de Cuba se
unieron el pasado 13 de mayo en torno a la Virgen de la
Caridad para celebrar el Jubileo del Año Santo y unirse
al Papa en el 19 aniversario del atentado contra su vida.
La invitación fue hecha por los obispos cubanos en una
carta con motivo del Jubileo del año 2000.
En la carta, los obispos pidieron que en cada
diócesis, el obispo presentara ·ante la imagen de la
Virgen de la Caridad a sus sacerdotes y diáconos, a los
religiosos y religiosas, a los laicos comprometidos y
fieles en general.
La Virgen de la Caridad, patrona de Cuba tiene su
santuario en la provincia oriental de Santiago de Cuba,
erigido sobre una colina y aledaña a una mina de cobre,
al que acuden miles de personas todas las semanas para
cumplir sus promesas, depositar ofrendas, orar, hacer sus
peticiones y dar gracias a María.
En Miami, los fieles acudieron a la Ermita de la Virgen
de la Caridad, junto a la Bahía de Biscayne, para un acto
de consagración presidido por el obispo auxiliar de Miami
Agustín Román que tuvo lugar a las 6AM del mismo día 13
de mayo.
"En nuestro afecto y solicitud pastoral --dijeron
los obispos cubanos-- estarán cuantos integran el Pueblo
de Dios: los niños, los adolescentes, los jóvenes, los
ancianos, lasfamilias, los enfermos, los presos, los
cubanos ausentes de su país y las personas más
necesitadas de afecto y comprensión".
Los obispos señalaron su deseo de encomendar al
cuidado de la Virgen sus planes pastorales "como la
educación de la fe de las nuevas generaciones, los
trabajos por la recuperación de los valores morales y
espirituales que, inspirados en el Evangelio, dignifican
la vida humana y capacitan para el buen uso de la libertad
y de la convivencia fraterna".
Al mismo tiempo señalan las dificultades que enfrenta
la libertad religiosa en el país y los obstáculos que
enfrenta la Iglesia para realizar su labor de pastoral
social.
"Cuánto más quisiéramos y pudiéramos hacer si
se ampliara el campo de acción de la Iglesia mediante una
mayor comprensión y aceptación de su servicio social a
favor de nuestros hermanos más necesitados",
dijeron.
Señalaron que ante la Virgen de la Caridad del Cobre
no olvidarían "a los dignos obispos que amaron a
Cuba y a la Iglesia y que nos han precedido, desde San
Antonio María Claret hasta Mons. Enrique Pérez Serantes,
el Cardenal Manuel Arteaga, Mons. Evelio Díaz, Mons.
Alfredo Muller y Mons. Alberto Martín Villaverde".
La carta recuerda a " los beneméritos sacerdotes
de épocas pasadas, a los religiosos y religiosas que con
abnegación y sacrificio sirvieron a su prójimo, a los
laicos que dieron testimonio de su fe con probada
valentía y a todos aquellos que, motivados y sostenidos
por su fe cateolica, han entregado lo mejor de sí mismos
a sus hermanos cubanos".
´Conscientes de nuestras limitaciones y faltasª, los
obispos dijeron: ´sabremos pedir perdón a Dios y
acogernos a la mediación de la Madre de la Misericordia
en la desaprobación de todo aquello que en nuestra vida y
en la historia de la Iglesia en Cuba haya negado el
Evangelio de la Verdad y del Amor en el que creemos".
Los obispos cubanos pidieron en su carta la unión de
todos los cubanos el 13 de mayo a las 10:AM, hora en que
ellos estarían en el Santuario del Cobre,
"consagrando a sus diócesis al Corazón de María de
la Caridad, Nuestra Madre" .
Pidieron que en ese día, " se
abran las iglesias, capillas y casas de oración y se
reúnan todos los fieles que puedan para rezar el rosario
a la Virgen por la Iglesia Católica y por todo el pueblo
cubano".
Señalan que quien no pueda reunirse
por estar desempeñando su trabajo o cumpliendo otras
obligaciones, "se una con su oración personal a esta
ofrenda especial dirigida a nuestra Patrona".