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Vaticano
 

El Papa da gracias por 80 años de vida


Vaticano, (EFE).- Al cumplir 80 años, el 18 de mayo, el Papa afirmó hoy que da gracias a Dios por "el regalo de la vida y por las muchas gracias con las que ha querido colmarme".

Así de explícito se mostró Juan Pablo II al resumir la jornada de su octogésimo cumpleaños, en la que ha sido objeto de diferentes actos de celebración.

El último en la agenda fue un concierto ofrecido en el Aula Pablo VI del Vaticano por la Orquesta Filarmónica de Londres que, dirigida por Gilbert Levine, interpretó "La Creación", de Joseph Haydn.

El Papa dio las gracias a sus integrantes y las extendió a todos los que en este día han expresado su afecto por él.

Desde jefes de Estado a ciudadanos comunes, el Vaticano ha recibido hoy miles de telegramas o mensajes por internet en los que se felicitaba a Karol Wojtyla por su aniversario.

Por la mañana, el Pontífice festejó su cumpleaños con una misa concelebrada por más de 4.000 sacerdotes en la Plaza de San Pedro, en coincidencia, además, y por expreso deseo suyo, con el Jubileo de este segmento de la Iglesia.

Cardenales y obispos también estuvieron junto al Papa, así como el Patriarca ortodoxo ruso, Vladimir Kuchumof, en una ceremonia al término de la cual recibió varios regalos, desde un casco de bombero hasta un tablero de ajedrez aportado por un

misionero en Afganistán, pasando por una imagen de una Virgen negra, cestas de fruta y diversos objetos religiosos.

Tras la misa multitudinaria, el Papa presidió un almuerzo organizado en la Casa de Santa Marta, el edificio que, por su propia decisión, albergará a los cardenales durante el próximo cónclave.

Entre los integrantes del Colegio Cardenalicio, 78 integrantes estuvieron presentes en esta comida, junto a tres patriarcas y una docena de sacerdotes de ochenta años culminada con el canto de la pieza religiosa "Sto lat", entonada también por Wojtyla.

LA MAYOR MISA OFICIADA EN SAN PEDRO FESTEJA LOS 80 AÑOS DEL PAPA

Por Marta Rullán

Vaticano, (EFE).- Juan Pablo II ha festejado su 80 cumpleaños con una misa concelebrada por más de 4.000 sacerdotes en un acto solemne en la Plaza de San Pedro con el que se ha querido rendir un homenaje especial al Papa que ha regido los destinos de la Iglesia durante los últimos 22 años.

El emblemático aniversario de Karol Wojtyla ha coincidido, por expreso deseo del Pontífice, con el Jubileo de los sacerdotes, lo que ha congregado en el centro neurálgico de la Cristiandad a casi 7.000 miembros del clero, en su mayoría jóvenes, provenientes de todo el mundo.

También el más alto escalafón eclesiástico, con la práctica totalidad del colegio cardenalicio y un centenar de obispos, junto a importantes líderes de otras confesiones, como el Patriarca ortodoxo ruso, Vladimir Kuchumof, han querido festejar el cumpleaños del Papa polaco junto a él en el Vaticano.

Juan Pablo II, que apareció cansado al principio del acto para ir recuperándose a medida que avanzaba la ceremonia, recibió con visible satisfacción las emotivas palabras del cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, prefecto de la Congregación para el clero, que dieron inicio a la celebración.

"Gracias por sus cabellos blancos, por el sufrimiento que le ha hecho aún más querido ante nuestros ojos y por sus pasos físicamente tan débiles como espiritualmente intrépidos", dijo el cardenal oriundo de Medellín.

Castrillón también agradeció al Pontífice "habernos animado con vigor, hace 22 años, a empujar las puertas de Cristo sin miedo y por habernos abierto ahora la Puerta Santa, abriéndonos a los inmensos horizontes de Cristo y guiándonos en la empresa misionera de la nueva evangelización".

Durante la homilía, dedicada a la labor ministerial, Juan Pablo II recordó a todos los sacerdotes, sin olvidarse de aquellos que han abandonado los hábitos, en un gesto de apertura esperado desde hace tiempo por una parte de la opinión pública.

"Es un abrazo sin límites, que se extiende a los presbíteros de cada Iglesia y que alcanza especialmente a los sacerdotes enfermos, solos o que deben afrontar dificultades", dijo.

También se refirió "a los que, por diversas circunstancias, no ejercitan más el sagrado ministerio, pero que continúan llevando en sí la especial configuración de Cristo insertada en el carácter indeleble de la orden".

Wojtyla, que impuso un mayor rigor en la concesión de las dispensas respecto a la más amplia permisibilidad de Pablo VI, quiso congraciarse con ellos a través de unas afectivas palabras.

"Rezo mucho también por ellos e invito a todos a recordarles en sus oraciones para que, gracias también a la dispensa regularmente obtenida, mantengan vivo su compromiso de coherencia cristiana y comunión eclesiástica", añadió.

Unos 3.000 sacerdotes, según las cifras facilitadas por el Vaticano, se unieron a los 4.000 concelebrantes, congregando a 7.000 presbíteros en la mayor reunión clerical en la Plaza de San Pedro.

Al término de la ceremonia, el Papa recibió varios regalos, sin olvidar la presencia del Patriarca ruso, que alimenta la posibilidad de que el incansable peregrino que ha sido Juan Pablo II durante sus más de 20 años de Pontificado reciba, entre los presentes de cumpleaños, uno de los que más ansiados: visitar Moscú.

Tras la misa multitudinaria, el Papa presidió una gran comida organizada en la Casa de Santa Marta, el edificio que, por su propia decisión, albergará a los cardenales durante el próximo cónclave.

Las celebraciones por el 80 aniversario de Karol Wojtyla continuarán esta tarde, cuando la Orquesta Filarmónica de Londres, dirigida por Gilbert Levine, interprete en honor del Pontífice "La creación", de Joseph Hayden en el aula Nervi del Vaticano.

Los festejos tendrán su continuación todavía mañana, cuando el Papa recibirá excepcionalmente a los embajadores de los 173 países e instituciones internacionales con relaciones diplomáticas con la Santa Sede que le entregarán las felicitaciones del mundo entero.