logo.gif (1631 bytes)

separa.gif (853 bytes)
Secciones

punto.gif (910 bytes) Miami
punto.gif (910 bytes) Cuba
punto.gif (910 bytes) Mundo
punto.gif (910 bytes) Opiniones
punto.gif (910 bytes) Enlaces
punto.gif (910 bytes)
Correo
punto.gif (910 bytes) Archivo
punto.gif (910 bytes) Portada

Opiniones
 

Vivir enamorados de Dios

Claudio de Castro
Lector de La Voz Católica digital. Escribe desde Panamá.

Sabes, no sólo hay que vivir para Jesús, hay que vivir enamorados de Jesús.

Yo no me cambio por nadie. Me he hecho amigo de Jesús. Y él no se hace esperar.

Es de esos amigos que siempre te visitan llevando una gran sonrisa, con las manos repletas de sorpresas y regalos. ¡Un gran amigo! Ese es Jesús.

Los santos lo descubrieron. Nos toca a nosotros descubrirlo también. Este es el secreto que quiero compartir contigo hoy.

En ocasiones eres probado. Y sufres. Y no encuentras salida a tus problemas… Lo sé. Todos hemos sido probados y lo seremos hasta el día de nuestra muerte. Jesús mismo fue probado. Nosotros no podemos esperar menos. Son pruebas de fe.

El 13 de mayo, cuando Juan Pablo II beatificó a los pastorcillos de Fátima, recordó en su Homilía al niño vidente quien sufría mucho al saber cuánto se entristece Jesús por nuestros pecados. Y no escatimaba medios en agradarle para tenerle contento. A pesar de su corta edad, hacía sacrificios constantes y rezaba por la salvación de las almas y por el perdón de los pecados del mundo.

¡Cuánto ofendemos a Dios! Y a Jesús le duele esto. La Virgen, nos urgió por ello con aquél dramático llamado: "No ofendan más a Dios, que ya está muy ofendido".

San Francisco, que vivió tan unido a Jesús lo sabía y solía correr por los bosques de Asís llorando y gritando: "¡El Amor no es amado!" , ¡el Amor no es amado!

Me gusta pensar en Jesús. Me da una alegría especial. El es muy tierno, te hace saber que está cerca. ¿te ha ocurrido alguna vez? Conduces el auto y de pronto sientes como una oleada de ternura. Sonríes y le dices: " Jesús, sé que eres tú". Y él te dirá: "Sí, Yo soy".

Le encanta que pienses en él. A veces se siente triste porque no lo visitamos. Queda tan solo en el sagrario.

Le veo en una postal que tengo y le regalo un: "¡Jesús te amo!". Entonces, se pone tan contento. Haz la prueba. Ten contento a Jesús.

¿Qué le puedo regalar a Jesús para ponerle contento? Ofrécele con una buena confesión, un alma pura. Luego, acércate al Amor de los Amores. Y dile una y otra vez: "Jesús, te amo". No tengas prisas ni temor en decírselo. Entonces participa de la misa y comulga con devoción. Teniendo a Jesús en tu corazón dile nuevamente cuánto le amas. ¡No te canses de hacerlo! El merece esto y más, mucho más.

Hay una oración que me encanta. Empieza así: "Señor, en un instante me has conquistado". Basta un instante para que te enamores de Jesús, para que te conquiste irremediablemente. Él te conoce bien y me sorprende en ocasiones, porque nos habla de tantas maneras.

Hace poco pasé a misa antes de ir al trabajo. Estaba preocupado por algunos problemas y después de comulgar me puse a pensar en ellos. Entonces el padre súbitamente se pone en pie, toma el micrófono y dice con ternura: "No piensen en esos problemas. En este momento sólo importa Jesús. Estás unido a Él. Lo tienes en tu corazón. Lo demás no importa". Quedé muy sorprendido. Sonreí y pensé: "Sí Señor, tienes razón".

Al concluir la misa fui a ver al padre, estreché su mano y le dije emocionado: "Verdaderamente Jesús habla a través de los sacerdotes".

"Así es" me aseguró ilusionado.