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Miami
 

Se ponen al servicio de Dios

Fieles a través de la Arquidiócesis
on enviados como ministros eclesiales


Nieves Aponte firma el libro
de la clase del 2000


Abigail Brito, de San Juan Bosco, fue comisionado por tercera vez
como ministro eclesial laico

Ana La Llave
La Voz Católica

MIAMI –Al enviarles a evangelizar, el arzobispo John C. Favalora , subrayó la importancia de su labor como ministros eclesiales laicos.

"Ustedes serán los ojos, oídos y pies de los sacerdotes", dijo el Arzobispo ante centenares de fieles reunidos en la Catedral el 3 de junio.

La ceremonia se inició con una bendición especial para recordar las promesas del bautismo, como el compromiso de vivir el evangelio en sus familias, en el trabajo y en la Iglesia.

"Para poder llevar a cabo su trabajo exitosamente, primero tendrán que aplicar las enseñanzas de la religión a sus propias vidas", les aconsejó el Arzobispo.

No todos los que completan el programa de dos años de formación que ofrece la Oficina de Ministerios Laicos de la Arquidiócesis de Miami toman este compromiso. De los 38 graduados del programa, 14 se comprometieron a ser ministros laicos por 5 años.

Un total de 22 iglesias tendrán nuevos minisitros eclesiales en sus parroquias, trabajando en ministerios como: liderazgo pastoral, catequesis y pastoral de prisones.

Además, también existen quienes no se cansan de servir a Dios a través de sus ministerios.

Entre las 49 personas que se comprometían por segunda y tercera vez al servicio de Dios, se encontraba Abigail Brito de 81 años. Una mujer de cabello blanco, de pequeña estatura pero con un entusiasmo enorme por evangelizar con la palabra de Dios.

Apenas comenzando su preparación en 1988, Brito perdió a su marido. Regresó al programa después de ausentarse por dos semanas, al darse cuenta que era precisamente lo que necesitaba para enfrentar ese momento difícil en su vida.

Todos los sábados, ella camina con sus compañeros del grupo de evangelización de San Juan Bosco, llevando la palabra de Dios de puerta en puerta en su barrio de la Pequeña Habana.

"Uno no se puede desencantar si le cierran la puerta", dijo Brito, "porque hay personas desganadas en el mundo pero también hay muchos hambrientos por la religión, especialmente en los barrios pobres", añadió.

Como evidencia de su labor esta Paula Poyos, cuyo hogar fue visitado un día por Brito y ahora Poyos es la compañera y mano derecha de Brito.

Esta es la tercera vez que Brito se comisiona como ministro eclesial. Su primer compromiso como ministro laico fue hace 10 años.

Otros como Carlos Bustamante, es la primera vez que se compromete a servir a Dios como ministro laico eclesial, aunque tiene una larga trayectoria de ayudar a su comunidad y a la Iglesia.

"Me sentí muy nervioso pero a la vez contento de participar en una ceremonia tan bonita junto a las personas que han sido mis compañeros por los últimos dos años", dijo Bustamante.

Después de cumplir dos años de preparación en la escuela para ministros laicos, Bustamente continuará enseñando catecismo en su parroquia de Nuestra Señora de Lourdes y trabajando con el ministerio de evangelización en las prisiones.

Dentro de los programas que desarrollará está el mejoramiento de las bibliotecas en las prisiones y proveer más actividades religiosas para los presos.

"Tenemos que reconocer las necesidades sociales y espirituales de estas personas," dijo Bustamante.

Su reto mayor ha sido ganarse la confianza de los presos, pero también se ha convertido en su mayor satisfacción.

El apoyo de su esposa ha sido muy importante, aseguró Bustamante, que entre el trabajo y sus dos ministerios se mantiene ocupado los siete días de la semana.

El matrimonio de Orecio y María Ortiz tiene la solución para servir a Dios y poder estar juntos el mayor tiempo posible. Ambos recibieron, por tercera vez, su envio como ministros eclesiales laicos.

Algunos de sus servicios incluyen, ayudar con la preparación prebautismal en su parroquia Sta. Cecilia en Hialeah, trabajar con el ministerios de las prisiones y leer el evangelio en la misa televisiva de Univisión.

"No me gusta lo de estar retirado", dijo Orecio Ortíz, "por eso trato de servir a mi Señor que me a dado tanto".

Para más información sobre los programas llame a la Oficina de Ministerios Laicales al (305) 762-1184.