logo.gif (1631 bytes)

Secciones

punto.gif (910 bytes) Vaticano
punto.gif (910 bytes) Miami
punto.gif (910 bytes) Cuba
punto.gif (910 bytes) Mundo
punto.gif (910 bytes) Opiniones
punto.gif (910 bytes) Enlaces
punto.gif (910 bytes)
Correo
punto.gif (910 bytes) Archivo
punto.gif (910 bytes) Portada

 

Miami
 

Orgullo nativoamericano

Celebran a la beata Kateri Tekakwitha con una Misa en la Catedral


Mons. Román junto a la familia del bebé Franklin Amos Jumper

Brenda Tirado-Torres
La Voz Católica

MIAMI – La joven Carla Lena Cypress se mostraba algo tímida al notar cuánta atención recibía su recién nacido. El bebito, Franklin Amos Jumper, de tan sólo siete días de nacido, recibió un canastilla en honor de la primera beata nativoamericana, Kateri Tekakwitha.

"Siento hasta deseos de llorar por la emoción al ver los lindos detalles que han tenido para con nosotros", expresaba Cypress mientras en el salón se escuchaban las risas y las carreras de sus otros dos pequeños, Eden y Dorian, a quienes su padre, Bluejay Jumper, trataba de controlar.

El domingo, 16 de julio, el Concilio Arquidiocesano de Damas Católicas de Miami conmemoró la Fiesta de la beata Kateri Tekakwitha con su tradicional Misa en la Catedral de Santa María, celebrada por el obispo auxiliar, Mons. Agustín Román, y concelebrada por el padre Terence Hogan, rector de la catedral.

Mons. Román expresó su agrado al poder compartir tanto con los nativoamericanos como con las damas católicas. "Esta tradición es muy hermosa", dijo el obispo, al explicar la historia de la celebración, inciada en la Arquidiócesis de Miami en el 1983 con una Carta Pastoral del entonces Arzobispo Edward McCarthy dirigida a los nativoamericanos e invitando a la comunidad a celebrar la fiesta de Kateri Tekakwitha. "Es una costumbre preciosa la que ustedes han establecido", dijo Román a las damas católicas.

"Siempre escogemos un bebé de las comunidades Seminole y Miccosukee que hayan nacido muy cerca del día de la beata Kateri, el 14 de julio", informó Mary Weber, presidenta del concilio. "En esta ocasión estamos doblemente agradecidas a Dios porque también celebramos los 20 años de la beatificación de Kateri Tekakwitha", expresó Weber, quien recordó cómo hace unos 300 años la beata tuvo que huir sola hacia Canadá, dada la persecución que sufrió al convertirse al catolicismo.

"Ese viaje tuvo que haber sido muy difícil, y dicen que ella hacía pequeñas cruces con pedazos de ramas, las que colocaba en el camino hasta alcanzar su destino", contó la presidenta, para quien la beata Kateri es un ejemplo en la dificultad. "Debiéramos inspirarnos en su amor a Jesús y pedir a Kateri que nos ayude a superarla. Además, es una bendición tener la oportunidad de conocer personas con las que normalmente no se comparte", dijo Weber.

"Disfruté mucho la Misa, a pesar de que es la primera vez que asisto a una. Ha sido una hermosa experiencia y estoy segura de que hemos sido bendecidos por todo esto", expresó Cypress.

"Me siento muy dichosa al haber sido designada para organizar esta actividad", dijo Benny Goitía, coordinadora del concilio en el distrito de South Dade, al explicar que llevaban varios meses preparando el evento. Muchos de los regalos fueron tejidos y preparados por las damas del concilio. "Eso les da un toque más personal", expresó Goitía con una sonrisa.

Amparo Del Toro, presidenta del mismo distrito, dijo que era muy importante tener la oportunidad de celebrar esta fiesta todos los años "y poder brindar estos regalitos a una familia que los necesita", expresó. "Es algo que hacemos con mucho amor".