WASHINGTON, (EFE).- El presidente electo de México,
Vicente Fox, el 9 de julio brindó su apoyo a una
política de fronteras abiertas con Estados Unidos y
sostuvo que esa iniciativa puede ser una realidad en un
plazo de 10 años.
"Eso es lo que ocurre actualmente entre Canadá y
Estados Unidos. ¿Por qué no entre México y EEUU?",
sostuvo Fox, en una entrevista con la cadena de
televisión estadounidense ABC.
Pero el Servicio de Inmigración de EEUU (INS) se opone
a la idea del Presidente electo porque fomentaría la
inmigración ilegal, afirmó una fuente oficial.
En cambio, el INS está de acuerdo en que se revise y
mejore el programa de trabajadores agrícolas temporales
que permite anualmente el ingreso de un buen número de
mexicanos durante la época de la recolección de cosechas
en Estados Unidos.
Fox, que asumirá la jefatura del Estado el próximo 1
de diciembre, afirmó que entiende que muchos en EEUU
cuestionarán su propuesta, pero resaltó que esa es una
meta posible si se trabaja en un plan de largo plazo.
"A eso debemos aspirar y de esa forma acabaremos
con la inmigración ilegal", añadió Fox, de 58
años y líder del Partido de Acción Nacional (PAN), de
centro derecha.
Fox sostuvo que para aspirar a esa política de libre
entrada a EEUU, su país debe reducir la disparidad
salarial entre ambos países.
"Hay la capacidad e inteligencia para reducir la
diferencia entre el salario que gana un trabajador en
México, cinco dólares por día, y otro en EEUU, 60
dólares diarios.
Mientras exista esa diferencia, no habrá solución a
la migración y no habrá solución eficaz a los problemas
en la frontera", subrayó.