Secciones

punto.gif (910 bytes) Vaticano
punto.gif (910 bytes) Miami
punto.gif (910 bytes) Cuba
punto.gif (910 bytes) Mundo/Nación
punto.gif (910 bytes) Opiniones
punto.gif (910 bytes) Enlaces
punto.gif (910 bytes)
Correo
punto.gif (910 bytes) Archivo
punto.gif (910 bytes) Portada

 

Vaticano
 

Llenen de colores a la sociedad

Pide le Papa a los cursillistas que
renueven los ambientes con la fe

VATICANO (ZENIT) – A más de 20,000 cursillistas de 60 países reunidos en Roma para la III Ultreya Mundial de los Cursillos de Cristiandad, el Papa les urgió a testimoniar la presencia de Cristo en la sociedad.

Es algo urgente, dijo, "pues países y naciones enteros, donde la religión y la vida cristiana eran en otra época florecientes y capaces de dar vida a comunidades de fe viva y operante, se encuentran ahora sometidos a dura prueba por la continua difusión de la indiferencia, del secularismo y del ateísmo".

Los Cursillos de Cristiandad fueron fundados hace 51 años en Palma de Mallorca, España, y hoy cuentan con unos 5 millones de adherentes. Un cursillo es un retiro de tres días en el que sus miembros buscan profundizar en el compromiso de los votos bautismales y del conocimiento de Cristo.

"Al hallar a Cristo han aprendido a mirar con nuevos ojos a las personas, a la naturaleza, a los eventos cotidianos y a la vida", dijo el Papa. "Muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo, quienes desafortunadamente se han distanciado de Dios, esperan la luz de la fe, lo que también les ayudará a redescubrir los colores de la existencia y la alegría de sentirse amados por Dios".

Al llegar en helicóptero desde su residencia veraniega a las afueras de Roma, el Santo Padre se reunió el 29 de julio con miembros del movimiento de Cursillos en la Plaza de San Pedro. La audiencia fue precedida por una Misa en el mismo lugar celebrada por el cardenal estadounidense J. Francis Stafford, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos.

El Papa recalcó que la situación del mundo actual constituye un desafío para los creyentes "a rehacer el tejido cristiano de la sociedad humana".

Reconoció que el método de los Cursillos pretende contribuir a cambiar en sentido cristiano los ambientes en los que las personas viven y trabajan.

Los presentes respondieron con aplausos y gran entusiasmo.

"Frente a una cultura que con frecuencia niega incluso la existencia de una verdad objetiva de valor universal y que se hunde en las arenas movedizas del nihilismo, los creyentes tienen que saber indicar con claridad que Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida", expresó el Papa.

Por ello, dirigiéndose a los millones de cursillistas de todo el mundo por medio de los allí presentes, el Sumo Pontífice les dijo que "a ustedes, que han abierto de par en par el corazón, Cristo mismo les pide que le anuncien incansablemente a quien todavía no la ha acogido. Les pide que se pongan a su servicio, al servicio de su verdad que hace a las personas libres".

Tras la despedida del Papa, la III Ultreya Mundial de los Cursillos de Cristiandad continuó hasta entrada la noche rodeada por los brazos de la Columnata de Bernini con los testimonios de representantes de todo el mundo.