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Miami
 

Divorciados - Aclaración

MIAMI—Al tiempo que el Vaticano daba a conocer el pasado 6 de julio un nuevo documento sobre los divorciados y la comunión, la Oficina de Enriquecimiento Familiar de la Arquidiócesis se apresuraba a aclarar que el documento no aporta ningún elemento nuevo a la práctica actual de la Iglesia.

"Las personas divorciadas que no se han vuelto a casar y viven una vida casta, por supuesto que pueden comulgar," dijo Elaine Marrero Syfert, directora asociada para la pastoral familiar en la Arquidiócesis de Miami.

Syfert explicó que "se presta a confusión el que el Vaticano nos aclare una vez más que la persona que ha estado casada previamente no puede acercarse a recibir la Sagrada Comunión".

Dijo que la declaración vaticana confirma la práctica actual de la Iglesia porque "obviamente toda persona que entra en una segunda relación íntima, sin haber recibido nulidad de un sacramento previo, no puede comulgar".

No puede hacerlo "porque la doctrina de la iglesia nos enseña que mientras estamos unidos sacramentalmente a otra persona, no podemos tener relaciones sexuales con otra" explica.

"Como tampoco le permite comulgar a quien tenga relaciones ilícitas fuera del matrimonio, ya sea sea soltero, casado o viudo", dice.

Sería contradictorio hacerlo porque equivaldría a recibir el cuerpo y la sangre de Cristo sin estar en gracia, puntualizó al aclarar también que no fue siempre así en el pasado de la iglesia norteamericana.

"Hubo una época en que el Vaticano estableció que todas las personas divorciadas en Estados Unidos no podían recibir la Eucaristía, aunque no estuvieran en segundas nupcias".

Fue algo temporal que sembró confusión, dice Syfert. Después del Concilio Vaticano II la Iglesia dejó claro en 1976 que las personas divorciadas que no se vuelven a casar tienen un lugar en la Iglesia, pueden recibir la comunión y la Iglesia les abre sus brazos, ofreciéndoles apoyo para rehacer sus vidas.

"Si se vuelven a casar, sin nulidad del sacramento del matrimonio previo, entonces es que no pueden recibir la Comunión por encontrarse en una situación irregular en este aspecto. Pero siguen siendo parte de nuestra comunidad catolica", subrayó Syfert.

A. CANTERO