CIUDAD DEL VATICANO (CNS) – Cruzando las barreras
políticas en una impetuosa demostración de buena
voluntad, delegados de Estados Unidos y Cuba se pidieron
perdón mutuamente en un Foro Internacional de la
Juventud.
En una liturgia penitencial llevada a cabo el 13 de
agosto y como parte de un foro realizado del 12 al 15 del
presente mes, uno de los eventos organizados para el Día
Mundial de la Juventud, los dos representantes de los EU
improvisaron una declaración excusándose por las veces
en que las intervenciones de su país han causado
problemas a otras naciones.
También se excusaron por las veces en que EU "se
ha mantenido al margen y no ha prestado atención a las
necesidades" de otros países, dijo Alejandro
Madrigal, delegado de Miami y de descendencia cubana.
Madrigal, de 22 años, y su compatriota Isa Tejada, de
26 y residente en Cranston, R.I., decidieron hacer su
declaración lo más general posible porque "no
conocemos todos los países afectados" por la
intervención de los EU.
Siguiendo su documento de reconciliación, el cual fue
leído por Madrigal en inglés y en español por Tejada,
natural de la república Dominicana, el joven de Miami
abarcó un tema más personal.
Aunque profesó intenso patriotismo por los EU, dijo
reconocer también que "el país donde vivo en cierto
sentido ha herido mi linaje y el de mi familia , mis
amigos y el de tantas personas con las que comparto mi
herencia" en Cuba.
En lo que sería el único intercambio directo de país
a país durante el servicio, uno de los delegados cubanos
respondió al llamado de Madrigal a la reconciliación
entre EU y la isla comunista.
El representante cubano pidió perdón por las veces en
que los cubanos "hemos sido menos que compasivos
hacia la comunidad cubana que ha salido de la isla durante
previas generaciones".
A pesar de que ninguno de los dos participantes cubanos
mencionó las dificultades que atraviesan los católicos
en el régimen de Fidel Castro, Tejada dijo que habló
sobre el particular con uno de ellos en un aparte.
Tejada indicó que el delegado contó de cuatro
ancianas que mantuvieron abiertas las puertas de una
iglesia en Cuba durante 30 años en contra de la ley, a
veces esperando hasta seis meses antes de que llegara un
sacerdote a celebrar la Misa.
"Hoy, después que el Papa fue a Cuba, la gente
está reconociendo el trabajo de esas mujeres",
expresó Tejada según lo dicho por el delegado cubano.
Durante su histórica visita en 1998 a la Isla, el Papa
Juan Pablo II hizo un llamado por la libertad de
religión, defendió los derechos humanos y criticó la
ideología del gobierno comunista y el embargo de EU
contra Cuba.
Madrigal y Tejada fueron originalmente escogidos para
representar a los EU en una conferencia juvenil
latinoamericana pautada para noviembre de 1999 en Cuba.
Dos días antes de la conferencia, el gobierno cubano
negó la entrada a todos los extranjeros que
participarían en la misma.
La desilusión se convirtió en emoción cuando
Madrigal y Tejada supieron en febrero que asistirían al
foro del Día Mundial de la Juventud en Roma.
El Séptimo Foro Internacional Juvenil reúne a
jóvenes de 129 países y 49 movimientos y asociaciones,
además de proveer espacio para discusiones francas e
intercambio cultural.
Su propósito es preparar un documento que será
presentado al Papa Juan Pablo II durante la vigilia del 19
de agosto, uno de los eventos más importantes del Día
Mundial de la Juventud.
Madrigal fue escogido por sus compañeros para ser uno
de los arquitectos principales del documento, el cual
pretende "retar a la juventud y no sólo ser algo que
suene bonito".
"Debemos poner la fe en acción para ser
verdaderamente pescadores de hombres", dijo Madrigal.