Araceli M. Cantero
La Voz Católica
MIAMI— Para la Séptima Jornada Mundial de la
Juventud con el Papa, unos 150 jóvenes de la
Arquidiócesis llevaron a Roma no sólo el sol de Miami
sino también el calor humano y el entusiasmo de su fe.
"Será una ocasión especial para representar a
nuestra Pastoral Juvenil", dijo Alex Madrigal, uno de
los dos delegados de Estados Unidos para el Foro de la
Juventud, en el que participará sólo un grupo limitado
de jóvenes de todo el mundo.
Madrigal fue seleccionado por los Obispos de Estados
Unidos entre candidatos de toda la nación. En Roma será
parte del programa especial de reflexión. También será
parte de un almuerzo con los obispos de Estados Unidos que
acudieron a la Séptima Jornada Mundial de la Juventud,
los días 15 al 20 de agosto.
Miembro de la parroquia de Santa Agueda y el quinto de
seis hermanos, Madrigal estudia administración de
negocios en la Universidad de Miami y es el coordinador de
los Encuentros Juveniles.
"Se me ha pedido que me prepare para conceder
entrevistas y hablar de mi trabajo con los jóvenes",
dijo. "Será una oportunidad de representar a los
Encuentros Juveniles de la Arquidiócesis".
Los Encuentros son un movimiento juvenil que se inicia
con una experiencia de fin de semana y continúa con
reuniones periódicas de formación en grupos que llaman
‘células’. Madrigal las describe como "una
oportunidad estructurada de compartir, aprender, rezar y
crecer espiritualmente".
Felícito Rodríguez, de 24 años, hizo un encuentro
hace cinco años pero no se involucró en el movimiento
"hasta hace un año en que vi la necesidad de crecer
un poco más en mi fe", dijo antes de partir para
Roma.
Para él, "las células ofrecen al joven la
oportunidad de expresarse, hacer amigos y servir en
proyectos comunitarios".
Estudiante de arquitectura en la Universidad
Internacional de la Florida, Rodríguez lleva alrededor
del cuello una cadena hecha con los enganches de anzuelo
para pescar. "Me hace pensar en la frase de Jesús
‘seréis pescadores de hombres’ y es un recordatorio
de lo que El quiere para mí", dijo. Sin embargo
reconoció que es difícil hablar de Dios en la
universidad. "A veces se reduce a un monólogo en el
que no hay reciprocidad". Aunque no ha salido nunca
de Miami dijo que ver al Papa será un gran impulso para
su vida.
También lo será para Beatriz Bruna, otra de las
jóvenes del grupo de Miami, que es encuentrista y piensa
llevarse la energía de su primer encuentro con el Papa
cuando marche a Nueva York para estudiar periodismo en
unas semanas. Este viaje será su preparación para
mantener su fe cuando esté lejos de su hogar.
Tere Gallarreta tienen 20 años y es ya una veterana de
los encuentros con el Papa. Miembro de la parroquia de
Saint Timothy y de los Encuentros Juveniles, estuvo ya en
el Encuentro de París y "voy a Roma porque fue una
experiencia bien bonita poder compartir con tantos
jóvenes".
La hermana Ondina Cortés, RMI acompañó a la juventud
de Miami en la Jornada Mundial en París y vuelve a
hacerlo ahora en Roma. "Tenemos que estar activos y
presentes", dijo la Directora de la Pastoral Juvenil
de la Arquidiócesis. Durante varios meses los jóvenes se
prepararon estudiando el tema de las Jornadas ‘Dios se
hizo hombre y habitó entre nosotros’. También usaron
los temas del Encuentro 2000 que tuvo lugar en Los
Angeles. Además, la juventud tuvo que recaudar fondos
para el viaje y buscar patrocinadores.
Para acoger a los peregrinos en Roma se ha construído
una ciudad con 5 mil tiendas de campaña cerca de Tor
Vergata, la gran explanada situada a las afueras de la ‘ciudad
eterna’ en donde tendrá lugar el encuentro con el Papa.
Otros peregrinos están ubicados en hoteles. Un grupo
selecto de 15 jóvenes fue invitado del Papa en su
residencia de verano en Castel Gandolfo.
"El Papa quiso dar ejemplo y muchos obispos y
cardenales también albergarán a jóvenes en sus
casas", dijo el padre Ciro Benedettini, vocero del
Vaticano.
Además, días antes de iniciarse todo, grupos de
jóvenes de Roma circularon por las discotecas para
invitar a la juventud "a una noche inolvidable con el
Papa".
En Miami, la invitación también fue abierta en
parroquias y grupos. Los jóvenes que se apuntaron
tuvieron que buscar los fondos para viajar al igual que
los adultos acompañantes.
Dayami Rodríguez coordina el grupo ‘Mar Adentro’
de jóvenes de la parroquia de la Inmaculada y viajó
emocionada porque al fin vería al Papa. Llegada de Cuba
hace 5 años, dice que le dolió no estar allá durante la
histórica visita de 1998 aunque había estado en los
preparativos de una anterior visita que se canceló.
"Era difícil vivir la fe en Cuba pero la Iglesia
me ayudó y pude elegir lo que quería", dijo.
Mientras en Cuba "teníamos que evangelizar venciendo
las barreras del gobierno, aquí los obstáculos son
otros", señaló. "Tenemos la libertad para
hablar pero nos falta la de poder llegar a los corazones
de los jóvenes que muchas veces están llenos de muchas
otras cosas", explica la joven. "En lugares
donde no hay esperanza, la pueden poner en Jesús, pero
aquí está la profesión, una vida mejor... y los vacíos
del corazón se llenan de otras cosas, aunque de manera
temporal que no acaba de llenar", dijo.
"Es un honor para mí representar a la
Arquidiócesis" dijo. "Ojalá que pueda traer
algo de esta experiencia universal".
Para seguir día a día la Jornada de la Juventud por
internet: www.jubil2000.org.
También www.nccbuscc.org/laity/youth/wydrome.htm