Secciones

punto.gif (910 bytes) Vaticano
punto.gif (910 bytes) Miami
punto.gif (910 bytes) Cuba
punto.gif (910 bytes) Mundo/Nación
punto.gif (910 bytes) Opiniones
punto.gif (910 bytes) Enlaces
punto.gif (910 bytes)
Correo
punto.gif (910 bytes) Archivo
punto.gif (910 bytes) Portada

 

Opiniones
 

CUANDO LLEGA JESUS

Claudio de Castro S.
Lector de La Voz Católica Digital residente en Panamá.

Hay una canción que me gusta mucho. ¿La has escuchado alguna vez?

"Renuévame, Señor Jesús/Ya no quiero ser igual./Renuévame, Señor Jesús,/Pon en mí tu corazón. Porque todo lo que hay, dentro de mí,/Necesita ser cambiado  Señor,/ porque todo lo que hay dentro de mi corazón/necesita más de ti".

Sabes, he pasado enfermo el fin de semana. Me he puesto a cantar esta canción  y le he pedido a Jesús que renueve mi corazón. Y me ha ocurrido algo que no esperaba... ¿ves? Jesús me ha impactado y ya no quiero ser igual. Quiero ser un Claudio nuevo para Jesús. He llegado hasta El cansado, agobiado por el camino. No quiero ahorrar dinero en el banco, ni comprar cosas innecesarias, ni tener mucha ropa.. pues si tengo todo esto, ¿qué le dejaré a Dios que me pueda dar? Si lo tengo todo, ¿cómo conoceré su Misericordia?  Prefiero no tener nada y acogerme como un mendigo en la Providencia. Elevar mis manos vacías para que El las llene. Renuévame Señor Jesús, pon en mí tu corazón.

Me he decidido. He visto lo que le hace el dinero a los hombres. No quiero tener el futuro asegurado. Prefiero vivir cada día como un regalo de Dios, confiando en mi Padre Dios, viviendo su Palabra:

"No se atormenten por su vida con cuestiones de alimento, ni por su cuerpo con cuestiones de ropa. Miren que la vida es más que el alimento y el cuerpo más que el vestido. Aprendan de los cuervos; no siembran ni cosechan, no tienen bodegas ni graneros y sin embargo, Dios los alimenta. ¡Y ustedes valen más que las aves!".

¡Qué poca fe hemos tenido y cuánto lo lamento!

No quiero discutir con nadie ni criticar. Si eres esto o aquello, si soy mejor que tú. Sólo quiero comprender, ser misericordioso, acoger al necesitado. Compartirlo todo. Quiero que mi tesoro esté en el cielo,  que mi futuro esté en las manos del buen Dios.

"…Porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón".

No espero ni merezco nada. Sólo deseo que mi vida gire en torno a Jesús. A partir de hoy viviré el amor de Jesús. Vivir plenamente esta vida que pasa en un suspiro y que no podemos retener. Ser de Jesús y para Jesús.

Recuerdo aquella ocasión en que me quedé sin trabajo. Tenía tres hijos, esposa, y obligaciones de todo tipo. Pero no conozco una época más feliz. Vivía cada día con una alegría que se me desbordaba. Y nunca me faltó nada.

Siempre, inesperadamente y en último momento llegaba de alguna manera el poco o mucho dinero que necesitábamos.  Los niños fueron becados y siempre sentimos las  manos amorosas del buen Dios. Llamaba a esos días "mis vacaciones". 

 Le había pedido a la Virgen que se encargara mientras yo disfrutaba con la familia. Y me llamaron a trabajar el día de la Medalla Milagrosa, para que yo supiera que fue ella.

Y a éste,  ¿qué le ha pasado? ¿Qué bicho le picó?

Amigo, me he enamorado de Jesús.