|
MUJER, ATREVETE A SER FELIZ
Hada Morales
Escritora nicaragüense residente en Miami
Las mujeres hemos sido educadas para amar,
servir y siempre dar. Desde niñas vamos siendo formadas para
postergarnos y proteger o sostener a los demás.
El principio de amar y servir es maravilloso
porque es lo que Dios mismo nos pide hacer, no sólo a las
mujeres sino a los hombres también. Pero no sé por qué este
principio tan noble es una opción para el hombre y sin
embargo para las mujeres es una obligación.
Yo soy producto de esa formación. Conociendo
y amando a Dios, acepto en mi corazón que como mujer y como
cristiana es lo que debe ser mi testimonio de vida. También a
medida que conocí el amor del Señor, descubrí que para El
hombres y mujeres son iguales y que de ambos espera el mismo
testimonio de vida.
Si bien tenemos muchas obligaciones, tenemos
una no menos importante: buscar tiempo para estar a solas con
nuestro Dios y también con nosotras mismas.
Cada amanecer nos levantamos (¡y en muchos
casos nos "lanzamos" de la cama como bólidos!) para
vivir un día sin estrenar. Nos vestimos de madres, empleadas
del hogar, esposas que cooperan con la economía del hogar en
medio de tantos papeles que nos toca vivir. ¿Dónde olvidamos
el tiempo para estar con nuestro Padre Celestial? ¿Dónde
quedó aquella joven ilusionada con metas y aspiraciones
propias? Esa vida interior es la que no debemos dejar morir y
a nadie más compete oxigenarla y volverla a la vida.
Cada una de nosotras tiene un talento, una
ilusión propia que Dios siembra en nuestro interior y cuando
no lo desarrollamos vamos muriendo poco a poco. Es a detener
este funeral que yo la estoy invitando hoy.
Tenemos derecho a nuestro propio espacio para
orar, descansar, leer, escribir, crear, soñar... tener
nuestro propio proyecto de vida sin que éste choque o afecte
nuestro deber como esposas y madres. Cuando descubramos la
riqueza interior que Dios ha puesto en nosotras, descubriremos
el talento o la gracia que El ha depositado en nosotras.
Estoy convencida de que si un ser humano, en
este caso la mujer, no descubre y desarrolla una vida interior
propia, no podrá ser plenamente feliz. Ese interior
agonizante, ese talento sin desarrollar poco a poco la
minarán y el tóxico de la amargura contaminará su acción
de amar, servir y dar.
Hoy Hada María Morales le ha permitido vivir
y disfrutar a Hada María Ramírez Talavera, la joven a quien
le gustaba escribir desde niña dando lugar a una escritora
observadora y madura, conservando la sencillez de aquel joven
corazón. Esta gracia que el Señor le regaló de poder
expresarse a través de la palabra escrita ha revitalizado su
vida de madre, su papel de esposa, hermana, amiga e hija de
Dios.
Mujer, haz un alto en tu agitado vivir.
Invítate a un "té espiritual" contigo misma y poco
a poco verás los lindos resultados de apartar un espacio para
buscar el rostro de tu Creador, los anhelos de tu corazón y
la realización de metas que te permitan vivir plenamente sin
alterar el proyecto familiar. ¡Claro que se puede!
Comparto con ustedes un pensamiento que una
ami-ga me escribió y que me ha ayudado tanto para buscar esa
vida interior: "No permitas que nadie te quite el canto
de tus labios. Pablo demostró que si tienes un canto, tu
canto puede propiciar tu salida de la cárcel". |