¡Ya es oficial! Miami tiene un Santuario Nacional
y además se trata de la Ermita de la Virgen de la
Caridad del Cobre.
El templo, que durante décadas ha acogido a
peregrinos de todo el mundo, especialmente a los
devotos de la Patrona de Cuba, ha recibido el
reconocimiento de la Iglesia de esta nación.
Reconocer a la Ermita es reconocer la labor que en
ella se realiza. Como todo santuario es ante todo un
lugar de peregrinación. Y por ser parte de una
iglesia local es también parte de su misión
evangelizadora.
Pero en el caso de la Ermita, el arzobispo Favalora
ha indicado también que ha sido reconocida como
"el símbolo de la lucha por los derechos humanos
y la libertad de todos los cubanos y de todos nuestros
hermanos".
Es algo que nadie puede negar y algo que cuenta con
miles de testigos. Porque quienes hemos peregrinado
ante la pequeña imagen, sacada de Cuba en 1961 casi
clandestinamente, no hemos dejado de escuchar las
plegarias que diariamente allí se alzan por esa
causa.
Al dar la noticia, el pasado 8 de septiembre, el
Arzobispo felicitó al obispo Agustín Román
"por su ministerio sacerdotal y por su amor a la
Ermita desde su fundación".
En casi 40 años la imagen ha tenido varios
hogares. Primero fue la iglesia de San Juan Bosco,
luego fue la capillita temporal, hoy parte del
convento de las Hijas de la Caridad y desde 1973 el
actual templo bendecido el 2 de diciembre de aquel
año. En 1987 la imagen presidió la capilla privada
del Papa Juan Pablo II en su visita a Miami. Y porque
el número de devotos siguió creciendo, tuvo que
ensancharse el pasado año para dar cabida en él a su
gran actividad. Pronto este Santuario Nacional tendrá
nuevas ampliaciones, porque como dice Mons. Roman, el
alma de este proyecto, no basta con que tengamos un
templo, hace falta un espacio para explicar la Palabra
de Dios.
Por algo la Ermita es un Santuario Mariano. Es Ella
quien tuvo en su seno al Verbo divino y quien nos
enseña a guardar su Palabra en el corazón. |