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DERECHOS HUMANOS CON BASE ETICA

El representante del Papa pide a la ONU paz,
desarrollo y reformas

NACIONES UNIDAS (CNS) El Secretario de Estado del Vaticano reafirmó el apoyo de la Iglesia a las Naciones Unidas pero señaló que "las reformas son algo necesario".

En su discurso durante el día final de la Cumbre del Milenio que reunió a jefes de estado y primeros ministros de más de 150 países del mundo del 6 al 8 de septiembre, el Cardenal expresó la confianza y aliento de Juan Pablo II para la Organización.

"Es el deseo del Santo Padre que, en los albores del tercer milenio, las Naciones Unidas contribuyan a la construcción de una nueva civilización que beneficie a toda la humanidad; una civilización que ha sido calificada 'civilización del amor'", dijo expresándose en francés.

Al mismo tiempo señaló que es un deber de las Naciones Unidas garantizar la igualdad de sus miembros, lo cual exigirá reformas "que adapten la estructura de la ONU a las realidades presentes y refuercen la legitimidad de su acción".

En una aparente alusión a las propuestas de cambio en el Consejo de Seguridad y su actual inclusión de cinco miembros permanentes con poder de veto, el Cardenal dijo que las Naciones Unidas "no pueden aparecer dominadas por sólo algunos miembros".

En su discurso en el Salón de Asambleas el Cardenal dijo que la primera obligación de la ONU desde su fundación es preservar y promover la paz mundial.

"En nombre del Papa rindo tributo a la labor realizada en este campo y a la memoria de los soldados y personal civil que han dado su vida en operaciones de paz", dijo, al tiempo que pedía al Organismo el desarrollo de una "diplomacia preventiva".

La segunda meta de la ONU, según el mandatario es promoción y desarrollo para vencer "las condiciones de pobreza que son una ofensa a la dignidad humana".

La guerra, la destrucción del medio ambiente, los desastres naturales y las epidemias se ven agravadas por la pobreza, dijo y preguntó "¿Cómo no hacer notar el que la mayoría de estos flagelos afectan a Africa, y cómo no pedir una ayuda especial para Africa?"

También reiteró el apoyo del Vaticano para que se cancele la deuda externa de los países pobres y se den pasos para expresar la solidaridad en la promoción "de la dignidad y el bienestar de los pueblos".

Señaló que la lucha por los derechos humanos es algo que no se agota nunca. "Ante todo hago mención del primer derecho, el derecho a la vida, tan amenazado hoy".

Expresó el apoyo del Papa a la conferencia mundial "contra el racismo, la discriminación, la xenofobia y la intolerancia" convocada para primero de septiembre del año próximo en Africa del Sur.

Los derechos humanos han de fortalecerse "dándoles una sólida base ética", dijo. "Nadie otorga estos derechos porque son algo inherente a la naturaleza humana".

El Cardenal aprovecho la ocasión para reiterar las reservas del Vaticano sobre imposición de sanciones a los países, argumentando que en cualquier caso se ha de asegurar que "estas no caigan sobre todo en los segmentos inocentes de la población".

Al concluir, el Cardenal valoró el documento aprobado por los países miembros de la ONU y dijo que lo considera "un ladrillo nuevo, muy bueno, sobre el que hace falta seguir construyendo".