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75 Años
creando familia
sirviendo a la comunidad


La hermana Antonia rodeada de alumnos

Araceli M. Cantero
La Voz Católica

CORAL GABLES, FL - Cumple 75 años pero está llena de vida y rodeada de juventud. Por eso al celebrar sus bodas de platino, la escuela parroquial Santa Teresita, no sólo recuerda el pasado sino que mira hacia lo que le queda por vivir.

"Como en los comienzos, tratamos de mantener un espíritu pionero y responder a los retos del futuro", señala la hermana Maureen O.C.D. la actual directora del colegio que ha introducido la nueva tecnología en todo el aprendizaje.


El párroco, Mons. Xavier Morrás con Christian Cantero,
Wayne Ruussell, Carolina García y Alexandra Vivas

Consciente del largo camino recorrido por el colegio desde 1925, la Hna. Maureen reconoce que a su llegada en 1995 encontró en Santa Teresita una profunda espiritualidad, una larga tradición de familias con valores y con fe… "Sabemos que nosotras—las religiosas carmelitas—no hemos iniciado esto", comenta.

"Existen unas raíces profundas, una herencia sobre la que hay que construir".

La herencia es el fruto de muchas familias con varias generaciones comprometidas con el colegio. Hay estudiantes cuyos padres y abuelos también lo fueron y 20 de las 45 maestras son antiguas alumnas.

Es el caso de Teresa Ambrose Mena, graduada en 1976 y hoy maestra de Kinder. Sus hijos JC, Katerina y Sofía están en el colegio "porque quise que vivieran lo que yo misma viví". Para ella esto se traduce en: "valores morales, ambiente de familia y muchas y buenas amistades". Y porque valora lo que le dio el colegio dice que "quise regresar como maestra y dar un poquito de lo que me dieron a mi".

Teresa Lowenthal no fue educada en este Colegio pero trajo a sus tres hijos "porque quiero que reciban por todas partes la cultura católica". Le gustaría que sus hijos, al estar en un colegio católico, con religiosas, "pudieran ver a Dios paseando por los pasillos".


Angela Feria, graduada en el 79, enseña primer grado

Y le llama la atención que los estudiantes siguen siendo amigos en la universidad, algunos hasta se casan y regresan con sus hijos . "El colegio es como un imán", dice.

Lo ha sido para Gloria Martí, antigua alumna y hoy una de las vice directoras. Graduada en 1974 Martí no olvida a su maestra de 3rd grado. La Hna. Marie Antuannette, religiosa de San José, irlandesa que sacaba a sus alumnos a pasear por el barrio para aprender de la naturaleza y escuchar el canto de los pájaros. " El día que cortaban la hierba, nos hacía recogerla en monto-nes…y nosotras disfrutábamos tirándonos encima".

Martí recuerda con cariño a aquella maestra "que traía el violín a clase y nos tocaba canciones irlandesas y nos enseñaba a bailar el ‘Irish Jig'.

Años después, ya estudiante en la Universidad, Martí coincidió en una clase con su antiguo profesor de ciencia, Fernando Villamor, para entonces director del colegio. "Vuelve al colegio", me dijo. "Siempre hacen falta buenas maestras. Al graduarme él me contrató".

Ahora para ella, "llegar cada día a Santa Teresita a trabajar es como llegar a casa. Me encuentro con antiguas compañeras de clase, o veo a los abuelos de los niños que son los padres de mis amigos. Es todo muy familiar".

Además Martí está convencida de que "al colegio se le respeta mucho, porque hemos estado aquí 75 años educando a la comunidad".

De ello es testigo Mary Zurrow una de las bibiotecarias que lleva en el colegio 37 años y recuerda como se inició la biblioteca a base de madres voluntarias.

"Los niños me mantienen joven", dice, sin confesar su edad". También su hijo Nick, ya un adulto es antiguo alumno. "Aquí conoció a sus mejores amigos y recibió valores religiosos que no ha perdido".

A lo largo de su historia, 16 directoras y seis párrocos han ido dejando su huella en el Colegio. Con todos ellos, hasta 1987 ha trabajado Fernando Villamor, maestro desde 1956 y el único Director laico que ha tenido el colegio.

Nacido en Belize, en la frontera con México, Villamor se había distinguido por sus métodos innovadores como profesor de ciencias. Antes de existir el vídeo, filmaba los experimentos de sus estudiantes. "Siempre me gustó empezar por la práctica antes de darles la teoría", recuerda este incansable profesor que con 80 años sigue ayudando en otras escuelas como voluntario.

Pero sobre su excelencia académica, Villamor valora la fe. " Yo rezo mucho," dice. Con seis hijos y ocho nietos no duda en afirmar que el buen ejemplo es el mejor maestro.

"Santa Teresita es una buena escuela porque los padres tienen un interés sincero en educar a su hijos", dice.

Para él, " la familia es la primera fuerza en la educación".

También lo cree así la Hna. Maureen.

" No somos una escuela privada, sino una escuela católica", subraya. Lo que implica que, para que los niños sean aceptados en el colegio, los padres han de comprometerse a participar en la formación cristiana de sus hijos.

"Queremos educar a toda la persona" , explica la religiosa. "Que sepan que pertenecen a Dios, aunque viven en este mundo".

Tiene la suerte de que la patrona del colegio es una Santa carmelita, por lo que su carisma religioso coincide con la espiritualidad de la parroquia. Las religiosas insisten en que maestros, padres y estudiantes vivan con sencillez, que santifiquen lo pe-queño de la vida ordi-naria, que sean personas de oración al estilo de Santa Teresita. Y que la Santa no sea sólo una imagen bonita, sino alguien vivo, modelo de sencillez en el cumplimiento de la voluntad de Dios.

La Hna. Maureen reconoce que celebrar 75 años de un colegio es algo nuevo para ella y para las otras cuatro religiosas que enseñan en el colegio, dos de ellas de origen mexicano.

Le gustaría que las celebra-ciones, del 27 al 29 de octubre sean una ocasión para reunir antiguas alumnas y alumnos de todos los tiempos, como la gran una familia que son.