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Crece
periodismo independiente en Cuba
A pesar de
hostigación, dice la SIP
Santiago de Chile, 16 oct (EFE).- La continuación de
la "línea dura" de control gubernamental sobre
la prensa independiente, así como los arrestos y
expulsiones de corresponsales extranjeros, son los puntos
más destacados en el informe anual sobre Cuba de la
Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), difundido hoy.
El documento, que será presentado ante la Asamblea
General de la SIP que se celebra del 13 al 18 de octubre
en la capital chilena, destaca también la
intensificación en los últimos seis meses del uso de los
medios oficiales como arma de propaganda política.
Según el informe, esta ofensiva propagandística se ha
reflejado en una campaña diaria con programas de
televisión, promociones, mesas redondas y consignas
políticas "que ha reducido notoriamente los ya
mínimos espacios de noticias".
El diagnóstico sobre Cuba constata, asimismo, que el
periodismo independiente sigue creciendo pese a los
hostigamientos, y que se evidencia una mayor
estabilización de los grupos que lo ejercen.
"Entre marzo y julio el periodismo independiente
cubano se caracterizó por arrestos, retenciones y
también un episodio violento donde los periodistas fueron
golpeados por la policía en la ciudad oriental de
Santiago de Cuba", puntualiza la entidad que agrupa a
los empresarios de la prensa del continente.
En lo que se refiere a la prensa extranjera, la SIP
informa de que tres periodistas suecos fueron detenidos,
interrogados y expulsados del país, y que una periodista
francesa también fue sometida a un interrogatorio cuando
iba a tomar un avión de regreso a su país.
Sobre la represión contra el periodismo alternativo,
la SIP reseña el caso de Luis Alberto Rivera, director de
la Agencia de Prensa Libre Oriental, en Santiago de Cuba,
quien ha sido objeto de "media docena de acciones
represivas directas, que incluyen arrestos,
interrogatorios, registros en lugares públicos,
amenazas de cárcel y acoso permanente".
El documento reseña que este tipo de presiones se ha
dado en otras partes del país, y que según las agencias
independientes que funcionan en Cuba, unos quince
periodistas han sufrido en este período diferentes formas
de represión.
Uno de los casos extremos, según el informe, lo
constituyó la expulsión de un centro infantil de la hija
de dos años de la periodista Dorka Céspedes, de la
agencia Havana Press, con el argumento de que su madre
realizaba "actividades contrarrevolucionarias".
También se relata la detención en octubre, durante
tres horas en una casa de seguridad, del periodista
independiente Jaime Leigonier Fernández, de la agencia
NotiCuba, y el registro, el 9 de agosto, de las oficinas
de Cuba Press, una operación en la que se requisaron
archivos, material de oficina, revistas, libros y
documentación general de la agencia.
Entre los interrogados figuran también la periodista
Iria Rodiles, fundadora del periodismo independiente bajo
el seudónimo de Ernestina Rosell, y Ricardo González
Alfaro, al que le propusieron tras seis horas de
interrogatorio que colaborara como agente secreto del
Gobierno infiltrado en la prensa alternativa.
El documento también recuerda que siguen en prisión
los periodistas Bernardo Arévalo Padrón, Joel de Jesús
Díaz Hernández y Manuel González Castellanos, que
están sometidos -denuncia la SIP- a regímenes
"severos, con deficiente atención médica y mala
alimentación" y quienes han sufrido regularmente
"tratos humillantes y ofensas".
El diagnóstico sobre el país caribeño denuncia que
un grupo importante de periodistas cubanos ha salido al
exilio.
El organismo de prensa continental indica, por último,
que el Gobierno cubano anunció que permitirá el
funcionamiento de dos oficinas permanentes en Cuba de
sendas agencias de noticias.
Se trata de las empresas Belo Corp, propietaria de
"The Dallas Morning News", y Tribune Company,
dueña de once diarios en EEUU. |