DAVIE — Los hispanos fueron llegando al condado
Broward no sólo para quedarse sino para continuar
creciendo. Ejemplo de ello es la colonia hispana de la
parroquia St. Bonaventure en la ciudad de Davie.
Hace apenas siete años cerca de 50 hispanos se
reunían en la parroquia para la celebración de la Misa
en castellano. Al día de hoy fácilmente llegan 900
personas a la celebración eucarística de los sábados a
las siete de la noche.
"Aquí el crecimiento de los hispanos ha sido
fabuloso", expresa José Luis Gutiérrez,
repre-sentante de la comunidad latina en el consejo
pastoral de St. Bonaventure. "Además tenemos gran
cantidad de ministerios hispanos cubriendo aspectos tan
variados desde música hasta círculos de oración",
informa.
La iglesia de St. Bonaventure fue fundada en julio de
1985 y cuenta con un total de 6,000 familias inscritas en
la parroquia.
Su párroco, el padre Edmund Prendergast, explica que
"a la comunidad han llegado muchos colombianos y
venezolanos aunque también hay muchos centroamericanos y
puertorriqueños". Además de los residentes en
Davie, a la parroquia asisten personas de ciudades
aledañas como Weston, Sunrise y Plantation.

Según datos del condado Broward dados a conocer en
1998, los hispanos componen el tercer grupo étnico de
mayor crecimiento en el condado, alcanzando el 12.3% de la
población total de habitantes (183,647 de un total de
1,487,514). Son precedidos por los anglosajones
(1,131,354) y los afroamericanos (269,554).
A pesar de los números, algunos todavía recuerdan el
trabajo que les costó encontrar espacio dentro de la
comunidad. Al principio "insistimos mucho, mucho para
que se nos permitiera organizar un grupo de jóvenes
hispanos pero nos informaron que no había lugar en la
parroquia para hacer reuniones", dijo Rubén
Martínez, de origen mexicano y coordinador de la pastoral
juvenil hispana en la parroquia.
Néstor Cárdenas, director de los ministerios de
música de adultos y jóvenes, recuerda que las reuniones
se hacían en las casas. El grupo continuó su crecimiento
y "para la tercera reunión ya eran 35 y 70 el tercer
mes", superando el número de anglosajones.
Actualmente el grupo juvenil hispano cuenta con unos
155 jóvenes de ambos sexos. Finalmente cuando el padre
Prendergast se dio cuenta del crecimiento, les dio un
salón para que pudieran reunirse. "Cada dos meses
también se reúnen con los jóvenes anglos para compartir
sus experiencias y es muy bonito porque a la hora de dar
gracias cada cual lo hace en su propio idioma, sea
inglés, español o portugués", indica Martínez.
Gloria María Vega llegó a la comunidad de St.
Bonaventure desde Nicaragua hace 10 años, cuando todavía
no había Misa en español. Para ayudarse en su proceso de
adaptación se involucró en el grupo de oración y luego
pasó a ser parte del consejo parroquial, al que
perteneció durante 3 años.
"Poco a poco comenzamos a ofrecer retiros en
español, los que han aumentado en frecuencia",
explica Vega. "Contamos con la ayuda de los Siervos
de Cristo Vivo y de diferentes sacerdotes que nos ofrecen
cursos y retiros", entre ellos los padres carmelitas
del Centro de Espiritualidad Ntra. Sra. Del Monte Carmelo
que viajan desde Miami a servir a esta comunidad. Su
director, el padre Eusebio Gómez, OCD, tiene a su cargo
la celebración eucarística. Además, tanto él como el
padre Lucio del Burgo, OCD visitan la parroquia dos veces
más al mes para brindar atención espiritual a la
comunidad.
Dado el crecimiento de los hispanos, ya se ha
solicitado al padre Prendergast que se considere añadir
otra Misa en español los domingos. "¡Este grupo
sigue creciendo!", asegura Beatriz Sanabria, de
Puerto Rico, para quien los miembros de St. Bonaventure
han sido "mis hermanos". Sanabria garantiza que
las necesidades de los nuevos miembros serán atendidas
con amor, como le sucedió a ella al llegar a la
comunidad."Doy gracias a mi Dios y mi Santísima
Madre del cielo por la dicha que tengo de estar
aquí".
Puede encontrar más información sobre la comunidad de
St. Bonaventure en su página de la Internet localizada
en: www.stbonaventurechurch.com