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Celebraron la diversidad
Las familias de la Arquidiócesis

El Arzobispo
fue un espectador más durante el
concierto del Jubileo de las Familias en la Catedral
MIAMI— Para celebrar el Jubileo de las Familias, en
Roma hubo discursos, testimonios y canciones. En la
Arquidiócesis de Miami, además de globos y payasos hubo
una celebración de la diversidad.
De todas las parroquias fueron llegando a la Catedral
de Santa María, padres y madres con hijos pequeños y ya
adolescentes y recibieron la bienvenida del arzobispo John
C. Favalora quien se sentó en medio de todos para la
celebración que se fue desenvolviendo delante del altar.
"Dios creador, ante tu mirada todos somos iguales.
Ayúdanos a continuar y a apreciar la diversidad de
personas en nuestros hogares y en nuestro mundo," se
proclamó desde el en español, inglés y creole.

Diversos coros infantiles intervinieron en cuatro
momentos de la celebración que representó la apertura de
cuatro puertas simbólicas—puerts de Año Jubilar—
sobre aspectos de la
"Marchamos en la luz de Dios" repetían los
fieles al ritmo de una canción zulú durante la
procesión de entrada, llena de colorido.
"Señor, sabemos que en el interior de cada
familia existe una santidad hecha en casa. En el hogar es
donde experimentamos tu presencia, tu perdón y tu
amor" oraron todos al abrirse la segunda puerta.

Con una breve narración , Elaine Marrero Syfert fue
dando sugerencias para hacer presente la acción de Dios
en la vida familiar.
"El papá que olvida su cansancio para ayudar al
hijo con la tarea; los hijos que dejan de ver la tele para
quitar la mesa y fregar los platos", fue diciendo.
"El joven que saca la basura sin que se lo pidan; el
esposo que se levanta temprano para prepararle una taza de
te a la esposa; la hija casada que deja a un lado sus
sueños para que su madre tenga el adecuado cuidado de
salud…"
"Ser parte de una familia nos da infinitas
oportunidades para que Dios obre a través de
nosotros", dijo la Directora Asociada del Centro de
Enriquecimiento Familiar, organizador del evento.
Antes de bendecir a las familias, el Arzobispo volvió
a saludar a todos y agradeció el esfuerzo de los coros y
los payasos de St. John Neumann que amenizaron una fiesta
infantil en el salón parroquial, antes del concierto.
"Espero que hoy regresen a sus casas enriquecidos
con esta experiencia", les dijo.
Dos niños iniciaron una canción pidiendo paz para el
mundo. Desde el micrófono fueron uniéndose distintas
voces, con distintos acentos y con rostros de distintas
procedencias y todos los fieles en la Catedral se unieron
a coro cantando: "Let there be peace on earth and
let it begin with me".
A. CANTERO |