Casi un año antes de las elecciones presidenciales que
tendrán lugar el próximo mes de noviembre, los obispos
de Estados Unidos dieron a conocer un documento que ayuda
a los católicos a reflexionar sobre la posición de la
Iglesia en temas clave relacionados con la vida de la
nación.
El documento Ciudadanos comprometidos: Responsabilidad
cívica para un nuevo milenio, es más corto pero más
conciso que los programas de los dos principales partidos
políticos del país y llega a la raíz de la situación
en cuatro áreas de política pública :
•La protección de la vida humana.
•La promoción de la vida familiar.
•La búsqueda de la justicia social.
•La práctica de la solidaridad global.
Estas cuatro áreas cubren mucho terreno, desde el
aborto hasta el salario mínimo, desde el alivio a la
deuda externa hasta los sistemas de clasificación
televisivos.
Ciudadanos comprometidos hace las preguntas para las
que pocos políticos tienen respuestas, tales como:
-¿Cómo protegeremos a los más débiles entre
nosotros -los inocentes niños por nacer?
-¿Cómo superaremos el escándalo de que un cuarto de
nuestros niños en edad pre-escolar, en la nación más
rica del mundo, viven en la pobreza?
-¿Cuáles son las responsabilidades y limitaciones de
las familias, las organizaciones voluntarias, los mercados
y los gobiernos?
-¿Cómo llegaremos al creciente número de familias e
individuos que carecen de acceso al cuidado médico ?
Ciudadanos comprometidos no ofrece soluciones
específicas para éstas y otras preguntas, sino que
ofrece orientaciones básicas que se apoyan en la doctrina
social de la Iglesia y el pensamiento católico. Los
votantes católicos han de contrastar los puntos de este
documento con las posiciones de cada candidato y poder
hacer así una decisión bien informada.
El pasado mes de marzo se envió a todas las parroquias
del país un paquete informativo para que los católicos
de EU se convirtieran en "ciudadanos
comprometidos". A continuación un resumen de la
posición católica en los temas más significativos.
Aborto, eutanasia, suicidio asistido, pena de muerte
El aborto: matar deliberadamente a un ser humano antes
de nacer, no es nunca aceptable éticamente. El propósito
de terminar una vida humana por medio del suicidio
asistido y la eutanasia nunca es un acto de misericordia
sino un asalto injustificable a la vida humana. Apoyamos
la protección constitucional de la vida humana por nacer
así como los esfuerzos legislativos para luchar contra el
aborto y la eutanasia. Alentamos a que se pasen leyes y
programas que promuevan el parto y la adopción como
alternativas al aborto. Apoyamos a los enfermos y
moribundos promoviendo un cuidado efectivo y remedios que
hagan más llevadero el dolor.
La sociedad tiene el derecho de defenderse contra
cualquier crimen violento y un deber de llegar hasta las
víctimas del crimen. Sin embargo, el respeto por la vida
humana debe incluir las vidas de aquellos que han tomado
las vidas de otros. Alentamos a encontrar soluciones a los
crímenes violentos que reflejan la dignidad humana
urgiendo a nuestra nación a abandonar el uso de la pena
capital.
Agricultura
Quienes cosechan nuestros alimentos deben tener un
salario justo para mantener una vida decente. Los
agricultores merecen el justo pago por su labor.
Comunicaciones
La prensa escrita, la radio, la televisión y la
Internet moldean y comunican los valores de nuestra
cultura. Debemos crear un equilibrio entre la libertad de
expresión y la preocupación por el bien común al
promover regulaciones responsables que protejan a los
niños y las familias. Apoyamos el sistema de
clasificación televisivo y hacer cumplir vigorosamente
las leyes sobre obscenidad y pornografía infantil en lo
que respecta a material en la Internet.
Alivio de la deuda externa y la pobreza mundial
Hacemos un llamado urgente a los EU a encontrar la
manera de aliviar la deuda de los países más pobres, que
se encuentran bajo tal presión que deben tomar fondos de
sus escasos recursos para los servicios esenciales como
salud, educación y otros con el fin de cumplir con el
pago de su deuda externa. Los EU también debe tomar un
papel protagónico en ayudar a aliviar la pobreza mundial.
Discriminación
Nuestra sociedad también debe combatir la
discriminación basada en sexo, raza, etnia o edad, la
cual constituye una gran injusticia y una afrenta a la
dignidad humana. Debe ser agresivamente resistida.
Apoyamos los programas de acción afirmativa administrados
juiciosamente como herramientas para superar la
discriminación y sus efectos.
Justicia económica
Apoyamos regulaciones que creen trabajos con salario
adecuado y condiciones de trabajo decentes, aumento en el
salario mínimo hasta convertirlo en salario suficiente
para vivir y la superación de obstáculos a la igualdad
de pago y el empleo a mujeres y minorías. Reafirmamos la
enseñanza tradicional de la Iglesia al apoyar el derecho
de todo trabajador a optar por organizarse y negociar
colectivamente y ejercer estos dere-chos sin represalias.
También afirmamos la enseñanza de la Iglesia sobre la
libertad económica, iniciativa y el derecho a la
propiedad privada que provee herramientas y recursos para
buscar el bien común.
Educación
Todos los padres, los primeros y más importantes
educadores, deben tener la oportunidad de ejercer su
derecho fundamental a escoger la mejor educación para las
necesidades de sus hijos, incluyendo escuelas públicas y
privadas.
Medio ambiente
Apoyamos las regulaciones que protegen la tierra, el
agua y el aire que compartimos y alentamos la protección
ambiental, el desarrollo sostenible y mayor justicia al
compartir el peso de la negligencia ambiental y su
recuperación.
Cuidado de la salud
Cualquier plan para reformar el sistema de salud de la
nación debe tener sus raíces en los valores que respeten
la dignidad humana, proteja la vida humana y cubra las
necesidades de los pobres. Apoyamos el cuidado de salud
accesible a todos. Apoyaremos medidas para reforzar el
Medicare y el Medicaid y trabajaremos por medidas que
extiendan la cobertura médica a los niños, mujeres
embarazadas, trabajadores, inmigrantes y otras poblaciones
vulnerables.
Vivienda
La falta de vivienda segura y accesible es una crisis
nacional. Apoyamos un nuevo compromiso a la promesa de
"vivienda segura y accesible a todos".
Promovemos la unión de entidades públicas y privadas,
particularmente aquellas que involucren a comunidades
religiosas.
Inmigrantes y refugiados
Buscamos la protección básica para los inmigrantes,
incluyendo sus derechos a un proceso justo ante la ley,
acceso a beneficios públicos básicos y oportunidades
justas para legalización y naturalización. El asilo debe
ser otorgado a todos los refugiados que tengan un temor
justificado a la persecución en sus países de origen.
También hacemos un llamado a una política inmigratoria
más generosa.
Matrimonio
El matrimonio, según la intención de Dios, provee el
fundamento básico para la vida familiar y necesita ser
protegido ante toda las presiones para debilitarlo. Las
regulaciones sobre impuestos, trabajo, divorcio y
bienestar social deben ser diseñadas para ayudar a las
familias a permanecer juntas y premiar la responsabilidad
y el sacrificio por los niños.
Seguro Social
Cualquier propuesta para cambiar el Seguro Social debe
proveer un ingreso decente y confiable para los
trabajadores y quienes dependen del Seguro.
Violencia
La preocupación sobre la violencia nos lleva a
promover un mayor sentido de responsabilidad moral, abogar
por una reducción de la violencia en los medios de
comunicación, apoyar las medidas para seguridad con las
armas y las restricciones razonables al acceso de armas de
fuego además de oponernos a la pena de muerte.
Armamento
Hacemos un llamado urgente a nuestra nación a prohibir
las minas antipersonales y a ratificar pronto el ‘Tratado
contra Pruebas Nucleares’ (Comprehensive Test Ban
Treaty). Vamos mas allá al solicitar a nuestra nación a
tomar pasos más serios para reducir su propio y
desproporcionado papel en el escandaloso comercio mundial
de armamentos.
Reforma de la Asistencia Social
Los esfuerzos para poder cubrir las necesidades
básicas económicas de las familias pobres y sus hijos
deben realzar sus vidas y dignidad. La meta debe ser
reducir la pobreza y la dependencia, no solamente el
eliminar recursos y programas. Hasta que los nuevos
trabajadores encuentren trabajos para subsistir,
necesitarán otras formas de apoyo, incluyendo créditos
en los impuestos, cuidado de salud, cuidado de niños
además de vivienda segura y a su alcance.
El folleto en español con la guía católica para las
elecciones está disponible por $1.25 más envío,
llamando a la Oficina de Evangelización de la
Arquidiócesis al tel. 305-762-1094