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No se puede matar a un
individuo para salvar a otro
VATICANO- (CNS) El Vaticano ha criticado el proceso de
selección genética realizado por una pareja en los
Estados Unidos que concibió un hijo para salvar la vida
de otra hija mayor.
El obispo Elio Sgreccia, vice-presidente de la Academia
Pontificia Para la Vida dijo que a pesar de las buenas
intenciones de los padres el proceso llevado a cabo
plantea cuestiones morales serias.
Lisa y Jack Nash de Englewood, Colorado, realizaron
pruebas sobre varios embriones creados por fertilización
en una probeta para seleccionar uno que fuera compatible
con las células de su hija de seis años Molly, nacida
con anemia Fanconi, una deficiencia fatal de medula ósea.
La inseminación "in vitro" dio lugar a 15
embriones, dos de ellos sin la enfermedad. El más
saludable fue implantado en el útero de la madre y los
demás fueron destruidos.
El pasado 29 de agosto nació el bebito que fue llamado
Adán. Células tomadas de su cordón umbilical fueron
introducidas el 26 de septiembre en el sistema
circulatorio de Molly y los doctores dicen que tiene un 90
por ciento de posibilidades de cura.
El obispo Sgreccia señaló que la destrucción de los
embriones es incompatible con la posición de la Iglesia
que los considera individuos humanos "Uno no puede
destruir a unos individuos para curar a otro
individuo", dijo.
Además, el nacimiento de Adán por fertilización en
probeta representa "la instrumentalización de un
sujeto que fue traído al mundo sólo para actuar como
medicina", dijo el obispo.
Mons. Sgreccia señaló que el mismo resultado se
hubiera podido lograr con células obtenidas de un adulto,
evitando así lo que se conoce como fertilización ‘in
vitro’ y la destrucción de los 14 embriones humanos
usados en el proceso de selección. |