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El Hno. Victorino
ya es ‘Siervo de Dios’
La apertura de su causa de
beatificiación se realizó en Puerto Rico el día de la
Caridad

SAN JUAN, P.R. — Monseñor Roberto González Nieves,
Arzobispo de San Juan, presentó en esta ciudad el pasado
8 de septiembre, la causa de beatificación de Agustín
Arnaud Pagés, FSC, conocido como el Hermano Victorino y a
quien desde ahora que se le puede dar el título de
'Siervo de Dios'.
El Hno. Victorino falleció en Puerto Rico el 16 de
abril de 1966, por lo que el proceso de canonización
debió ser presentado por los representantes de la Iglesia
Católica del país.
Durante los actos de apertura de este proceso, el Hno.
Rodolfo Cósimo Meoli, Pos-tulador General y quien llegó
desde Roma para la ocasión, elogió al religioso y dijo
que "se santificó por medio de una entrega a Dios y
un compromiso total en Cristo" además de ser
"un maestro que formó corazones y conciencias en el
camino de Cristo, el camino de la santidad".
El Hermano Victorino nació en Onzillon, Francia, el 7
de septiembre de 1885 y en 1901 se integró a la
congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas
(Lasallistas). Debido a la persecución religiosa en su
país natal salió hacia Canadá junto con otros novicios
para luego seguir hacia Cuba. Allí dedicó su vida a
establecer centros educativos católicos , impartir
catequesis y establecer una universidad privada.
Este caso de beatificación reviste peculiaridad en el
hecho de que "por primera vez un grupo de antiguos
alumnos lasallistas —y no los Hermanos religiosos—
fueron quienes iniciaron el caso de beatificación",
indicó el Hno. Wilfredo Pérez de Utrera, Postulador
Auxiliar de la causa.
Durante sus 56 años en Cuba organizó la Federación
de Estudiantes Católicos y las Juventudes Católicas.
"Aunque él era el alma de este apostolado, se
mantuvo en segundo plano con su humildad y sencillez que
eran características suyas", expresó Humberto
López-Alió, seguidor de la causa del Hno. Victorino.
"Otra de sus prioridades pastorales fue la
formación familiar y a eso se debió en gran parte otra
de sus grandes fundaciones en Cuba, los Equipos de
Matrimonios Cristianos", expresó el Hno. Pérez.
"El sabía que la fortaleza familiar encontraba sus
sólidas raíces en la constitución de verdaderos hogares
cristianos", añadió.
Durante la Misa de la Caridad celebrada esa misma noche
en la Iglesia Sta. Teresita en Santurce y organizada por
la Hermandad de la Caridad del Cobre y la Unión de
Cubanos en el Exilio, Mons. González Nieves hizo una
extensa referencia al Hno. Victorino además de recordar a
la Iglesia cubana. "Hizo una defensa abierta a la
Iglesia de Cuba y una fuerte denuncia del maltrato al que
el gobierno de Cuba somete a los católicos",
informó Sergio San Pedro, quien también sigue el
proceso.
Al día siguiente durante su alocución ante la tumba
del Hno. Victorino en la ciudad de Bayamón, el Hno.
Pérez destacó el carisma del religioso para "tratar
con el universo femenino", particularmente en una
época en que su instituto religioso se dedicaba casi
exclusivamente a la educación de los varones.
"Desde los comienzos concibió mixta la
Federación, algo inusitado para aquella época y que fue
la causa que atrajo sobre sí algunas críticas e
incomprensiones", explicó el religioso. "Sin
embargo, el querido Hermano —tal como él mismo nos lo
dejó escrito en sus memorias— desde el principio quiso
fundar una obra de Iglesia; no de colegio ni de pequeños
grupos sino de Iglesia, de grandes masas y la Iglesia la
formamos todos los bautizados: hombres y mujeres",
añadió.
El religioso exhortó a los asistentes a dar a conocer
al Hno. Victorino a las generaciones más jóvenes,
despertar en los demás la devoción y la confianza al
Hermano, conseguir donaciones para impulsar la causa y
recopilar información sobre los favores recibidos por su
intercesión.
Para más información sobre la causa del Hno.
Victorino, visite www.delasallemia.org
B. TIRADO-TORRES |