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En
Choluteca crece la misión
Los
proyectos prosperan
gracias a la generosidad de Miami

El
padre López con representantes de USAID
Araceli
M. Cantero
La Voz Católica
MIAMI—
Gracias a las lámparas que donaron unas religiosas de Miami,
el templo parroquial de San José Obrero en Choluteca,
Honduras ha quedado iluminado.
Y
gracias al mármol donado por Gerardo y Consuelo Díaz, el
presbiterio del mismo templo será como el de una catedral.
A
ellos y a los miles de miamenses que colaboran con sus
donativos a la labor de la Asociación San José Obrero, el
padre Alejandro López les dice ¡Gracias!
“Sé
que no son meras palabras de gratitud lo que ustedes esperan
de mí”, dice el sacerdote que ha creado todo un pueblo con
los donativos de Miami.
“Lo
que esperan es que nos mantengamos
firmes en el trabajo por el Reino, sin volver la vista
atrás”, añade.
Y
para demostrar que lo está haciendo, el padre López describe
los nuevos proyectos que ha iniciado la Asociación en
Choluteca, Honduras.
•
Agua potable y alcantarillado sanitario para tres colonias de
viviendas—con un total de 479 casas para los damnificados
del huracán Mitch, a un coste de $2,114,000.00 gracias a un
donativo de USAID, (Ayuda para el Desarrollo Internacional).

La
comunidad ya cuenta con agua potable y alcantarillado
sanitario
•
Cursos técnicos de albañilería, carpintería, electricidad
y plomería para cientos de jóvenes de escasos recursos económicos.
•
Tres nuevas aulas para el Instituto de Capacitación Técnica
y un taller para ejercicios prácticos.
•
Mejoras en el laboratorio clínico del Hospital San Francisco.
•
Empedrado de 13 kilómetros de calles, estilo colonial.
•
Proyecto de 500 huertos familiares para medicina rural.
Fue
en 1978 cuando el sacerdote, tuvo la idea de colocar unos
contenedores en la Ermita de la Caridad para recoger todo lo
que la gente quisiera llevarle. Su carga principal era la
maquinaria para un taller de carpintería y como le sobraba
espacio, quiso llenarlo con otras cosas para que no llegara
medio vacío.

Vista
parcial de las nuevas viviendas
Con
el eslogan “limpia tu closet y contribuye al desarrollo"
el sacerdote recibía muebles, ropa, electrodomésticos...
Y
explicaba que en Choluteca, hasta las cosas rotas se usan para
construir cosas nuevas o
para las prácticas con los aprendices.
Los
resultados fueron positivos y la visita del padre Alejandro se
ha convertido en un evento anual, en vísperas de la fiesta de
Acción de Gracias.
Cuando
dejó Cuba y fue asignado a Honduras en 1965, el padre López
se dio cuenta de que la gente “no venía a la Iglesia porque
pensaba que no tenemos nada que ofrecer”. Empezó visitando
los barrios y constató que los mayores problemas eran de
salud. Empezó repartiendo medicinas, creó una clínica en la
rectoría que hoy cuenta con sus edificios, quirófanos, sala
de parto, fisioterapia, rayos X y emergencia. En realidad la
Asociación es como una ciudad formada por empresas de todo
tipo, fábrica de guantes, de muebles, un Instituto de
Capacitación Técnica, colectores de energía solar,
proyectos ecológicos y hasta un Santuario al Cristo de
Esquipulas que atrae a miles de devotos. Gran parte de esto lo
contruye con los donativos de Miami.
En
los furgones a veces llegan sorpresas. Como es el caso de una
gata polizón que se coló entre los muebles donados por las
religiosas del antiguo hospital Saint Francis, en Miami .

Un
grupo de sonrientes niños a la entrada del templo parroquial
San José Obrero
“Su
travesía por tierra y mar duró entre 12 y 15 días”,
explica el padre Alejandro. Y cuando por fin llegó la mercancía
a Choluteca y se abrieron los contenedores, alguien gritó:
“Aquí hay gato encerrado”.
Y
así fue, dice el padre López. Sólo que en este caso fue
gata y “como no
sabíamos su nombre y había entrado sin papeles y sin pasar
por la migra, la bautizamos ‘Mojadita’.
Los
contenedores del P. Alejandro estarán desde el 16 al 30 de
noviembre en la Iglesia de San Lázaro, 4400 W 18 Ave,
Hialeah. Tel. 305-556-1717.
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