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A nuevo juicio militares salvadoreños

Familiares de misioneras asesinadas
no se desaniman con el veredicto


Misioneros de Maryknoll muestran las fotos 
de las misioneras asesinadas en 1980

WEST PALM BEACH, Florida (CNS) — Los familiares de las cuatro misioneras estadounidenses asesinadas hace 20 años en El Salvador expresaron el pasado 3 de noviembre que estaban sorprendidos pero no decepcionados tras la absolución que un jurado federal otorgó a dos ex-generales salvadoreños vinculados con el crimen.

“Aunque no ganamos, no perdimos”, dijo Bill Ford, abogado de Nueva York y hermano mayor de la Hna. Ita Ford, una de las cuatro misioneras de la comunidad Maryknoll asesinadas por fuerzas de seguridad salvadoreñas en 1980.

Ford ha ejercido un papel importante entre los familiares de las misioneras al trabajar con el Comité de Abogados por los Derechos Humanos. La organización llevó a juicio a los dos oficiales militares bajo el Acta para la Protección de Víctimas de Torturas, aprobada en 1992.

Tras el juicio de cuatro semanas Ford indicó que las familias de las misioneras estaban simplemente agradecidas por la oportunidad de relatar su historia en una corte federal. Hace dos años supieron que los salvadoreños Carlos Eugenio Vides Casanova y el ex-Ministro de Defensa, José Guillermo García, residían en la Florida desde 1989, haciendo posible la demanda.

“Ahora más personas conocen las atrocidades y más víctimas de estos individuos aparecerán”, dijo Ford. “No hemos terminado con ellos”.

El veredicto fue dado a conocer un mes previo al vigésimo aniversario de la muerte de las religiosas Ita Ford y Maura Clarke, de Maryknoll, Dorothy Kazel de las Ursulinas y la misionera laica Jean Donovan.

En 1984 cinco miembros de la Guardia Nacional salvadoreña fueron convictos por los asesinatos y sentenciados a 30 años de prisión. Cuatro años más tarde, cuatro de los militares indicaron que habían seguido órdenes de sus superiores.

"Estoy sorprendida", expresó Carol Clarke tras conocer el veredicto. Clarke es residente de la Florida y cuñada de Maura Clarke. "La evidencia era clara de que estos generales fueron responsables; es totalmente absurdo", añadió.

Dos abogados de la Florida  —Robert Kerrigan, de Pensacola, y Robert Montgomery de Palm Beach— se encargaron del caso 'pro bono'. Ambos consideran que el eje de la demanda pudo haber sido distorsionado al final del caso por lo que el jurado no tuvo claro su función.

El juez de la corte de distrito, Daniel T. K. Hurley explicó al jurado que bajo la ley internacional y de los E.U., un comandante militar está obligado a controlar sus tropas y evitar que torturen o maten sin habérsele ordenado.

El juez también indicó que los demandantes debían probar que dichas actividades se realizaron en El Salvador durante el tiempo en que las misioneras fueron asesinadas, que ambos oficiales supieron del suceso y ninguno trató de prevenirlo.

Kerrigan y Montgomery creen que el jurado estuvo confundido y someterán una moción para un nuevo juicio.

Tanto Vides Casanova como García enfrentan otro juicio el mes próximo. En este caso un médico salvadoreño alega haber sido torturado en El Salvador mientras realizaba labores de asistencia en 1980 y una mujer, también salvadoreña, perdió su criatura por nacer a consecuencia de las torturas.