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Piden
los obipos cambios en las prisiones
Muchos
encarcelados son hispanos y minorías
Washington, 15 nov (EFE).- La
Conferencia Episcopal de Estados Unidos sugirió cambios al
sistema de justicia criminal, lamentó las decisiones del
Tribunal Supremo sobre abortos y pidió que las parroquias
abran sus puertas a los inmigrantes.
Los obispos afirmaron que la decisión
del tribunal de rechazar una prohibición en el llamado "aborto
de nacimiento parcial" significa el "asesinato"
de un niño que casi ha nacido, lo cual "ha arrastrado al
sistema legal al borde de apoyar el infanticidio".
El arzobispo Elden Curtis, de Omaha
(Nebraska), dijo que, en referencia a las últimas elecciones
presidenciales en EU, la mayoría de católicos "no
pusieron como prioridad el tema del aborto".
En el documento sobre el sistema de
justicia en EU, preparado por un comité encabezado por el
cardenal de Los Angeles, Roger Mahony, la jerarquía reafirmó
su oposición a la pena de muerte y propuso numerosas reformas
penales.
"La actual tendencia de más
prisiones y más ejecuciones, con muy poca educación y
tratamiento de drogas, no refleja los valores cristianos y no
deja a nuestras comunidades más seguras", dijeron los
obispos.
El documento indica que el castigo sólo
debe ser usado para proteger a la sociedad y rehabilitar a los
criminales en lugar de expresar venganza. "El castigo por
sí mismo no es una respuesta cristiana al crimen",
enfatiza.
Pidieron mejores condiciones en las
prisiones y afirmaron que hasta los criminales más peligrosos
merecen los requisitos mínimos de la dignidad humana.
Los obispos se opusieron a la sentencia
y tratamiento obligatorios de jóvenes delincuentes como
adultos, pidieron una regulación sobre el uso de armas y
solicitaron flexibilidad de la libertad condicional para
criminales no violentos.
Afirmaron que el sistema legal
estadounidense y su cultura están bajo presión para declarar
que el valor de la vida humana depende de los poderosos y que
las opciones de los más vulnerables está sujeta a la decisión
de otras personas.
"Hay muchos hispanos y negros que
se encuentran en las prisiones de EU y es necesaria una
reforma que considere tanto la rehabilitación del preso como
programas de atención para las víctimas", dijo el
obispo y administrador de la diócesis de Caguas, Puerto Rico,
Alvaro Corrada del Río.
Agregó que hay muchos inmigrantes
indocumentados que esperan un proceso judicial y son víctimas
de abuso porque son enviados en prisiones junto con reos
peligrosos.
En cuanto a la controversia desatada
por homosexuales a quienes se les negó la comunión en una
misa de los obispos, Corrada dijo que la Iglesia condena toda
clase de discriminación y violencia aunque rechaza las
relaciones homosexuales.
La preocupación por la "santidad
de la vida" de los obispos apuntala también la cada vez
más fuerte oposición de la jerarquía a la pena de muerte.
Los obispos afirmaron, respecto a la
inmigración, que la Iglesia Católica ha sido inmigrante por
más de un siglo y pidió a las parroquias dar la bienvenida a
los recién llegados.
Los obispos afirmaron que no apoyan
acciones ilegales de los inmigrantes pero dijeron que los
derechos de las personas indocumentadas deben ser protegidos.
También criticaron las leyes de
inmigración aprobadas en 1996 por el Congreso porque atentan
contra los derechos humanos más básicos.
Según un reciente estudio del Comité
Hispano en la Conferencia Nacional de Obispos Católicos, el
30 por ciento de los católicos es hispano.
El obispo Raymundo Peña, de la diócesis
de Brownsville, Texas, dijo que la Iglesia de EU debe
reconocer que la inmigración ha cambiado la faz del país.
Agregó que las actitudes anti-inmigrantes
no se ven tanto entre los sacerdotes, sino entre los fieles, a
quienes hay que concientizar para que abran las puertas de sus
corazones.
Los obispos tenían previsto
aprobar una resolución solictando a la Casa Blanca y
al Congreso que cambien dichas leyes
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