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Escribe
en respuesta a la fe popular
‘El
Santero Cubano’ trata de las religiones afrocubanas y la
fe cristiana
El padre Raúl Rodríguez delante de una imagen de
Santa Bárbara, cuya fiesta es el 4 de diciembre, y de
Nuestra Señora de Regla. En la santería se les conoce
como Changó y Yemayá, respectivamente. (Foto: A. Cantero)
Araceli
M. Cantero
La Voz Católica
MIAMI—Porque
creció en un ambiente de religiosidad popular y ha
investigado el mundo de la santería, el padre Raúl Rodríguez
ahora comparte su experiencia pastoral en este campo con un
libro que ha titulado El Santero Cubano: Religiones
Afrocubanas y Fe Cristiana.
“Es
un primer ensayo que puede ayudar a los catequistas y a
quienes realizan su labor pastoral con los cubanos y otros
hispanos”, dice el sacerdote de Cienfuegos, Cuba, hoy párroco
en Quemado de Güines, Villa Clara.
Cuando
todavía era seminarista en Santiago de Cuba, el P. Rodríguez
visitaba a las familias de la Iglesia de los Desamparados
y observaba en las casas las bóvedas espirituales y
los altares con imágenes católicas. Pero le llamaba la
atención que éstas “tenían ofrendas como vasitos con miel,
caramelos y hasta una copa de vino”.
El
futuro sacerdote preguntaba sobre su significado y las
familias le iban explicando que el vino era una ofrenda para Santa Bárbara, a quien se le llama
Changó. Y que el vasito de miel de abeja es para endulzar a
la Virgen de la Caridad, conocida como Ochún. Y en cuanto a
los caramelos, “son para el Santo Niño de Atocha, Eleggua,
que es un niño juguetón y travieso a quien hay que contentar”,
le decían.
El
joven iba anotando todo en su mente y lo conectaba con su
infancia en Cienfuegos y con las costumbres populares de su
familia, en donde, por la fe de su abuelita, nunca desapareció
de la sala el cuadro del Sagrado Corazón ni la devoción a la
Virgen de la Caridad.
Pero
esto era distinto y en su deseo de prepararse mejor al
sacerdocio, fue a consultar a quienes sabían más de aquello.
Se
acercó al Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre para
conversar con la religiosa Marta Lee quien le fue iniciando en
los elementos básicos del sincretismo religioso.
Al
joven se le abrió todo un mundo de posibilidades pastorales,
aunque recuerda que “me pareció complicado y que yo nunca
me iba a aprender tantos nombres”.
Pero
no fue así. Prueba de ello es que ahora el sacerdote ha sido
capaz de ofrecer una sencilla síntesis del mundo de la
religiosidad y la santería que facilita al lector continuar
su investigación.
En
El Santero Cubano, el padre Rodríguez ofrece textos de
la iglesia al respecto, bibliografía de expertos y una
introducción a los términos y prácticas de la Regla de Ocha
o Santería.Y dado que es una mezcla sincrética de religiones
africanas y la fe católica, él va haciendo comparaciones con
aspectos semejante para discernir
las diferencias y ayudar a quienes lo leen.
“Hay
cosas que no se pueden aprender en los libros, sino en el
contacto personal con las personas que lo practican”, señala.
Es lo que ha hecho desde que él mismo fue bautizado en 1978,
ya un adolescente y a través de sus estudios para el
sacerdocio y su labor pastoral en La Habana, en el Santuario
de Regla.
Su
inquietud le llevó a establecer contactos con el Museo de
Guanabacoa y la Casa de Africa y a conversar con etnólogos y
académicos como Nathalia Bolívar. También visitó
sociedades afrocubanas, conversó con babalaos y observó
algunas ceremonias.
“Con
todo ello uno va descubriendo la importancia de los
signos, de los tiempos y lugares y de los objetos sagrados”,
explica.
También
ha elaborado un perfil de las personas que practican una
religiosidad sincrética.
Dice que son gente de marcada subjetividad, insegura y
temerosa de los acontecimientos presentes y futuros. De fe
ciega que aceptan todo sin cuestionar; que no racionalizan y
están abiertas a lo trascendente, venga de donde venga y que
mientras más religiones practican más seguras se sienten.
“Por
eso pueden identificarse como católicos y estar en Palomonte,
iniciados en la santería y a la vez siguen el horóscopo y
les gusta que les lean las cartas”, explica el padre Rodríguez.
“Son
gente buena pero muy dispersa a la que es difícil encauzar
porque, en este mundo moderno cambiante, buscan sentirse
protegidos con variedad de ritos y religiones”.
Al
mismo tiempo, dice el sacerdote, es un mundo cercano a la
Iglesia—han de ser bautizados católicos para iniciarse—pero
dentro de la Iglesia no siempre se sabe cómo darles una
respuesta pastoral.
El
padre Rodríguez no es el único sacerdote que ha escrito
sobre este tema. En Miami el padre Juan Sosa
publicó el año pasado otro libro, también pastoral,
con el título Sectas, Cultos y Sincretismos que también
trata el tema de la santería.
El
Padre Rodríguez ha hecho una edición limitada de El
Santero Cubano en Cuba y próximamente viajará a Miami
para su presentación.
El padre Rodríguez
estará en la Iglesia de San Juan
Bosco después del 20 de noviembre, teléfono
305-649-5464. |