Secciones

Vaticano
Miami
Cuba
Mundo/Nación
Opiniones
Enlaces
Correo
Archivo
Portada

 

Miami
 

Broward dijo presente

Fieles de varias culturas celebran el Jubileo 2000 con el Arzobispo


Miembros de la Asociación India Católica de la Florida. 
Fotos: Brenda Tirado-Torres

Brenda Tirado-Torres
La Voz Católica

FT. LAUDERDALE — Entre cantos y coloridas vestimentas de los distintos países representados en la Arquidiócesis de Miami, cientos de personas respondieron a la invitación del Arzobispo John C. Favalora “a celebrar a Cristo ayer, hoy y siempre”.

Como parte del Gran Jubileo del Año 2000, la Arquidiócesis realizó una segunda Misa Jubilar en el Centro de Convenciones del condado Broward el pasado 25 de noviembre, víspera de la Fiesta de Cristo Rey.

“¿Dónde está el Reino de Cristo sino en el mundo seglar?”, preguntó el Arzobispo a los presentes. “Ese reino está en el corazón humano; ahí es donde Cristo quiere reinar, ser reverenciado, amado y donde quiere compartir su banquete con nosotros”.  


Representantews hispanos del Caribe y Suramérica

Al enfatizar que Cristo debe ser quien ocupe el primer lugar en la vida de todo creyente, Mons. Favalora insistió en la prioridad que cada uno debe dar a Jesús en su vida, desde los sacerdotes, religiosos y religiosas que han consagrado sus vidas al servicio de Dios y la Iglesia, hasta los ancianos y enfermos que ven cada día más cercano su encuentro con el Señor.

“Sigan al Rey, carguen su cruz con amor y ustedes también alcanzarán el Reino”, expresó el líder católico. “La Cruz les precede y les guiará a la eternidad”.

La primera Misa Jubilar se realizó el pasado mes de abril en Miami Beach y la tercera está pautada para el 6 de enero del 2001 en la parroquia Sta. María Estrella del Mar en Cayo Hueso, la iglesia más antigua de la Arquidiócesis. Con esta última Misa concluye un período iniciado en el 1996 en el que los fieles católicos fueron preparándose para la celebración del Gran Jubileo del Año 2000.

A pesar de que la Misa Jubilar del condado Broward se realizó en un fin de semana en el que muchos viajaron fuera del sur de la Florida, cientos de personas asistieron a la celebración eucarística y expresaron su entusiasmo con la actividad.

“A nosotros nos pareció muy solemne”, expresó Jaime Segura, de origen colombiano y miembro de la parroquia St. Bonaventure, en Davie. “La experiencia de esta Misa Jubilar ha sido muy importante para nosotros”. A su entender fue una buena oportunidad para que sus niños y sobrinos adquiriesen un mayor sentido de la diversidad étnica en la Arquidiócesis de Miami.  


Miembros de la comunidad haitiana de Broward muestran 
sus coloridos vestidos

“Me sentí cómodo y satisfecho con la participación hispana”, indicó. “Además, el programa que nos dieron al llegar aquí nos ayudó mucho a seguir las partes de la Misa que fueron celebradas en inglés y creole”.

El sentimiento general entre quienes representaban a los distintos grupos culturales era de gozo. Ha Ngo, del apostolado vietnamita, no podía ocultar la sonrisa en su rostro. “¡Estoy tan alegre de estar aquí!”, expresaba entusiasmada.”Es una bendición estar entre personas de distintos países y poder representar a Vietnam”.

Por su parte Emmanuel Obiese, de la parroquia St. Vincent de Paul en Miami, se mostraba maravillado por la diversidad de los distintos grupos étnicos que se preparaban para participar en la Misa. “Doy gracias a Dios por estar aquí. ¡Hasta me siento más cerca del Señor!”, expresó Obiese, quien también es vice presidente de la Comunidad Católica Africana del sur de la Florida. “Estuvimos preparándonos durante el pasado mes para este evento y lo hacemos con el mismo amor con el que participamos en Miami Beach”.

Para otras personas esta fue la primera oportunidad de participar en una Misa Jubilar. Carolina Guevara había llegado con su esposo y su familia hacía cinco días a la Florida y se establecieron en la parroquia St. Clement en Ft. Lauderdale. Para Guevara, la oportunidad de asistir a la Misa Jubilar es una bendición más tras el intenso trabajo misionero realizado en Michoacán, México. “Hace apenas cinco días llegamos y vinimos a esta linda Misa del Jubileo”, expresó Guevara. “¡Es algo tan hermoso cómo se siente la presencia de Dios!”.

La misionera describió su experiencia en la Misa como una lección en humildad, particularmente tras escuchar al Arzobispo otorgar las indulgencias. “Estuve hasta llorando al sentir cómo Dios es tan misericordioso para perdonarnos los pecados”, dijo Guevara. “He recibido una emoción tan grande después de solamente unos días de haber llegado aquí que me siento hasta indigna, pero llena de agradecimiento ante Dios”.

El hecho de que la Misa Jubilar coincidiera con la Fiesta de Cristo Rey hizo que Marisol Acosta sintiera que estaba recibiendo un regalo especial. Acosta viajó a la Florida para visitar amistades durante el largo fin de semana.

“La fiesta de Cristo Rey es una de mis favoritas”, explicó. “Yo vine de vacaciones y no imaginé que el mensaje de la celebración eucarística y la representación de las diversas comunidades del sur de la Florida se me iban a convertir en un regalo espiritual”.

Acosta destacó que le llamó la atención el hecho de que la Misa fuera celebrada en inglés, castellano y creole. Para ella esto es signo de la universalidad de la Iglesia, “una señal de que la obra de Cristo es continua a través del mundo”.