Empeñados
en reducir la ‘deuda’
Los éxitos del Año Jubilar motivan a nuevas organizaciones
a seguir luchando
WASHINGTON (CNS) – Una de las
noticias más positivas del Año Jubilar ha sido el éxito
global de las campañas religiosas y humanitarias para
cancelar la deuda externa de los países más pobres.
Con el nombre de Jubileo 2000 se creó
un movimiento de gente ordinaria que alcanzó políticas
extraordinarias en orden a lograr cambios en las políticas de
las naciones e instituciones más poderosas—cambios que darán
a millones de los más pobres del mundo una mejor oportunidad
en la vida.
“El mundo no será ya el mismo”,
dijo Ann Pettifor, que dirigió la Coalición del Jubileo 2000
en el Reino Unido.
“Esta campaña ha llegado mucho más
lejos de lo que soñábamos”, comentó Daniel P.
DriscollShaw, coordinador nacional de Jubileo 2000 en Estados
Unidos.
Ahora este movimiento tomará un nuevo
impulso gracias a una nueva dinámica y estrategia. Lo que había
ocurrido al final del año 2000, traducido a dólares es bien
sencillo: Hace cinco años apenas se habían dado resultados
pero ahora las naciones más ricas del mundo y las
instituciones financieras han acordado cancelar unos $110 mil
millones o una tercera parte de la deuda externa que tenían
los países más pobres.
Como término medio, los 30 o más países
que se beneficiarán, gastarán un 30 por ciento menos anual
en pagos. Esto sólo es parte de la buena noticia.
Los países beneficiados deberán
dedicar los ahorros de la reducción de la deuda a cuestiones
de salud, educación y reducción de pobreza. Esto es un
cambio de enfoque en las condiciones previas para cancelar las
deudas y algo que altera las políticas de los países
deudores que en el pasado reducían sus presupuestos de salud
y educación.
Además, los países a los que se les
reduzca la deuda, deberán establecer procesos abiertos de
toma de decisiones, con participación de la sociedad civil,
para la adjudicación de los beneficios, una política diseñada
para romper las prácticas secretas que escondían la corrupción
oficial en países empobrecidos.
Desde que la Campaña Jubileo 2000 se
inició en 1996, los Estados Unidos han dejado de ser uno de
los principales opositores convirtiéndose en uno de los
principales abogados para una reducción sustancial de la
deuda externa.
La Administración Clinton y los líderes
congresionales han dado crédito a la persistente acción de
los líderes religiosos de los Estados Unidos, afirmando que
estos han lograda mostrarles una nueva perspectiva en el tema
de la reducción de la deuda. En los debates políticos una de
las figuras más frecuentemente citadas ha sido Juan Pablo II
quien desde 1994
comenzó a presentar la idea de la cancelación de la deuda
como un acto global de justicia para el Año Jubilar.
Pero a pesar de lo que parecieran sólo
éxitos, los defensores de Jubileo 2000 no están
completamente satisfechos dado que su meta era una cancelación
total.
“No hemos logrado lo que nos proponíamos”,
dijo Pettifor. “Gran parte de la deuda impagable aún
persiste… Nos queda aún lograr justicia para mil millones
de personas”.
En el mes de diciembre, manteniendo su
promesa, Jubileo 2000 en el Reino Unido se disolvió pero la
coalición internacional de líderes religiosos y humanitarios
que la apoyaban han prometido continuar trabajando y Pettifor
va a dirigir ‘Jubilee Plus’ una nueva coalición global
que trabajará a nivel internacional sobre temas financieros y
la deuda a largo plazo.
Su principal asistente, Adrian Lovett,
dirigirá el grupo ‘Drop the Debt’ (Cancele la Deuda).
Este es un proyecto de corto plazo que se propone lograr en la
reunión del Grupo Siete, de los líderes de las siete
principales naciones industriales, decisiones para reducir más
la deuda. El grupo se reunirá en el mes de julio en Génova,
Italia,
DreiscollShaw comentó para Noticias
Católicas que el comité propulsor de Jubileo 2000 USA comenzó
en septiembre a planificar reuniones de transición hacia una
organización postjubileo y esperan lograrlo
para final de febrero.
Aunque el Año Jubilar ha terminado,
dijo que los grupos siguen empujando con más energía que
nunca. “Muchos de los grupos nacionales planean retener la
palabra ‘jubileo’ en sus nombres”, señaló.
Docenas de grupos de ayuda humanitaria
internacional se han unido con ‘One World'
(Un Mundo), para lanzar un nuevo portal de Internet que
enlace las campañas locales y las organizaciones globales en
el sitio www.debtchannel.org.
El portal está dedicado al desarrollo
y los derechos humanos y estuvo antes conectado con la coalición
del Jubileo 2000 del Reino Unido. La edición se hace en la
sede de One World Africa, en Zambia, un país que sufre las
consecuencias de una deuda externa de $7 mil millones, más
del doble del crecimiento de su producto nacional.
Hacer de un país del Hemisferio Sur la
sede de comunicaciones para el movimiento es más que un gesto
simbólico; refleja otro de los mayores logros del movimiento:
la activación de redes locales dentro de los países
endeudados para hacer responsables a sus gobiernos y para
planear su futuro.
El movimiento para reducir la deuda
enfrenta muchos retos ante quienes deciden en las naciones
ricas como el Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional.
Pero al tiempo que los países pobres
se adentran más en el proceso de reducir la deuda y sus
etapas, gran parte del trabajo dentro de sus países se
dedicará a monitorear los procesos para asegurar que los
beneficios lleguen al pueblo.
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